Cada programa es un mundo en lo que a premios se refiere. Ya sabemos que el sueldo de los concursantes de Supervivientes, Gran Hermano o La Isla de las Tentaciones, así como los premios de los ganadores, son de lo más diversos. Ahora bien, ¿qué pasa con el público? En muchos casos sabemos que acuden gratis, por el mero placer de ver un programa en directo. Otra historia bien diferente es lo que ocurre en 'La Ruleta de la Suerte', programa presentado por Jorge Fernández.

Hay personas que viven de ello. Como figurantes de público o actores de reparto. Ya se sabe que los que ocupan las gradas del programa son muy activos y no dejan de dar la lata durante todo el programa. Y, sí, todos ellos cobran un dinerito por cada emisión. Eso sí, no mucho. Tal y como afirman algunos de los asistentes a estos programas, ésta es una labor que está "mal pagada".

Cinco euros la hora: el sueldo precario de los asistentes a La ruleta de la suerte

Podríamos decir que asistir a 'La Ruleta de la Suerte' conlleva un sueldo de unos 20 euros por jornada. Hablamos de un rodaje, no de un programa en sí. Es decir, normalmente graban dos programas de una hora por jornada y entre una cosa y otra tardan 4 horas en total, por lo que hablamos de un sueldo de 5 euros por hora. Mucho o poco, cada uno verá. Lo podemos comparar con una persona de limpieza en el hogar o con un profesor particular, que ganan aproximadamente el doble. También es cierto que estos dos ejemplos, aunque parezca mentira, suponen profesiones que ganan más dinero que la media por hora que la mayoría de camareros, periodistas, personal sanitario o autónomos.

Viendo el sueldo pagado por la cadena, muchos de los asistentes rechazan este tipo de trabajo. Pero, ¿qué tipo de personas acuden a estos programas? Generalmente actores. En muchos casos, los casting para participar en el público se gestionan con agencias de actores y modelos, que colocan allí a alguno de sus rostros como si de un escaparate se tratase, a la espera de que algún director de casting les eche el ojo durante la emisión.

Por lo general, se trata de gente joven o que acaba de empezar en el mundo de la interpretación, por lo que ni su caché ni sus expectativas están especialmente altas.