Sálvame es como un circo... o como un zoo, según se mire. Aunque todos tengan el mismo propósito, que no es otro que permanecer el máximo tiempo en pantalla haciendo caja, las personalidades de cada uno de los colaboradores (o presentadores) sirve para marcar distancias.

Son muchos los protagonistas que pasan por el programa, siendo incluso demasiado recurrentes. Sí, ya sabemos que de donde no hay, no se puede sacar. Dicho esto, vamos a por nuestro ejemplar de la semana: Kiko Jiménez. Un tipo que se cree Superman y se parece más a Super López.

El novio de Sofía Suescun es todo un tamborilero y busca hacer tanto ruido con sus palabras como la tamborrada de San Sebastián. Pobrecito. El hortera de bolera de Kiko venía sembrando estos días un malestar general y este jueves no defraudó. Belén Esteban o María Patiño fueron las primeras en recibir, aunque Gema López y Laura Fa también cobraron en una entrevista concedida (previo pago, claro) a la revista Lecturas.

Sálvame le tiende una trampa

Que Sálvame no juega limpio lo saben aquí y en Guinea Ecuatorial. A diferencia de otros programas más serios, la marcha a publicidad trae consigo un apagón tanto de las cámaras como de los micros. Pero no. Las traiciones y las puñaladas por la espalda son tan habituales como la paella dominical en territorio valenciano. Que se lo pregunten a Antonio David Flores.

Mientras aparecían los anunciantes que todavía no se han enterado que lo que tocaba era un boicot al programa, Kiko esperaba tranquilamente en la sala VIP para intervenir y aprovechando la publicidad, se le soltó la lengua. Como si le costara. "¿Tú quién eres con esa cara de amargada? Aquí actúan como hienas. A ti que te vapuleen porque eres el joven, nuevo, eres una mierda. Ahora, a la mínima que les plantan cara, corriendo se envalentonan. Son una panda de envidiosas, ¿no ves lo feas que son la mitad?", empezó diciendo.

"Me pone cachondo decirle cuatro cosas a la desgraciada. Son todos unos hipócritas, ahora van con Sofía Cristo que pobrecita, lo que ha sufrido. Pero ahora otra persona lo sufre y se lo inventan. Cómo se suben a la parra, es brutal. Ahora, no digas tú que no es ella... no me atrevo ni a decirlo aquí así porque me da hasta asco. Ellos pueden insultar lo que les dé la gana. A ver cómo termina la tarde. Si nos ponemos todos de malas, pues todos sabemos hacer daño", remató este personaje que va de guay y no llega ni a chachi. Por su parte, las insultadas optaron por pasar olímpicamente de sus declaraciones, ya que afirman que lo único que busca es provocar al personal para lograr que le llamen más de un día a la semana desde Sálvame. En cualquier caso, se ve que Kiko Jiménez, que según los test de inteligencia de Sálvame no es precisamente de los más destacados, tiene claro su plan.