Madrugada muy movida la que han vivido los habitantes de La Palma, sobre todo los residentes en El Paso, después de registrarse decenas de movimientos sísmicos. Si hace una semana la profundidad de los mismos se situaba a 20 kilómetros, ahora estos son en su mayor parte superficiales (0-1 kilómetros), y el temor a una erupción volcánica es cada vez mayor aunque el semáforo del PEVOLCA continúe en color amarillo.

Uno de los comentarios que más se puede ver en redes sociales durante estos días es la posibilidad de un megatsunami que se genere como consecuencia de la erupción volcánica de Cumbre Vieja. Este rumor procede de Nueva York, Ayuntamiento que incorporó en 2018 entre los fenómenos naturales que le pueden afectar la llegada de un enorme tsunami procedente de La Palma.

Según explicó poco después el expertos en volcanes Stephan Grilli, si 450 kilómetros cúbicos de la montaña de Cumbre Vieja caen al Océano, se produciría esta ola que devastaría gran parte de las islas cercanas, algunas zonas de España, y siete horas más tarde, la costa este de los Estados Unidos. Eso sí, si a principios de 2010 se hablaba de olas de 24 metros de altura, los modelos actuales no apuntan a que superen los 5 metros.

Tras un lunes de tremendos ríos de lava que arrasaban con todo, se espera que el magma toque agua salada a última hora de la tarde.

Riesgos cuando la lava de La Palma llegue al mar

  • Cuando el magma toque el agua salada puede desprender ciertos gases: una reacción química avivando un humo intenso formado por partículas de ácido clorhídrico y vidrio.
  • Los gases pueden irritar la piel y los ojos de los vecinos de la zona
  • Lo normal es que el magma, tras cambiar tan rápido de temperatura, sedimente y le gane metros al mar, fusionándose con la propia tierra.
  • Riesgo para la navegación marítima cercana