Una mujer acudió con su hija a un mercado de alimentación con la intención de robar algunos productos. Pillada en plena acción, los encargados del establecimiento le habrían recriminado lo sucedido y ante su comportamiento, decidieron cerrar la puerta y llamar a la Policía. Esto enfadó todavía más a la presunta ladrona, que perdió los papeles.

La mujer golpeó la puerta, agredió al empleado y destrozó varios productos alimenticios mientras insultaba a los presentes ante los ojos de la niña y otros testigos. Pero todo no acaba aquí, la desquiciada mujer decidió que la mejor idea después de causar los destrozos era bajarse los pantalones y orinar, tal y como se puede ver en el vídeo que se ha hecho viral.