El mundo de las criptomonedas ha experimentado un boom en los últimos años. Muchas son las personas que ven en este fenómeno el futuro a nivel monetario y hay diferentes colectivos y empresas que están impulsando sus propias 'criptos', además de grandes empresarios apostando por su fortaleza. Los últimos en sumarse han sido la comunidad LGTBI con una moneda llamada Maricoin que nace en Chueca y en la que han depositado muchas esperanzas.

De entrada es una moneda que podrá utilizarse para pagar en hasta 25 locales catalogados como Gayfriendlies (es decir, respetuosos con la comunidad) en las festividades de fin de año que se celebran en Maspalomas, Ibiza, Barcelona y Chueca, pero la vocación es que sea una moneda global y con mucho más recorrido de futuro. Según afirman los impulsores del proyecto, "ya existe una lista de espera para obtener maricoins con prima antes de que cotice la moneda".

Desde la génesis de este proyecto se señala que si las personas que se encuadran en alguna de las siglas LGTBI se reuniesen en un solo país serían la cuarta potencia mundial. Se calcula que cerca de un ocho por cien de la población del mundo pertenece al colectivo y a eso hay que sumarle las millones de personas que simpatizan con ellos.

Objetivo: unirse en un mundo capitalista

Sobre las razones para impulsar esta iniciativa, Juan Belmonte, presidente de la iniciativa dio una explicación a 'Emprendedores' sobre el posicionamiento del colectivo en la dinámica capitalista del mundo actual: "Sarasa, maricón, marimacho, tortillera…me han llamado muchas cosas en este mundo y ahora nosotros debemos poner todo eso en valor teniendo nuestra propia moneda. ¿Por qué? Porque nuestra propia moneda nos va a unificar, nos va a dar poder en este mundo globalizado capitalista. Podremos ayudar a otras personas que en este momento no tienen los mismos derechos que nosotros…Por eso, necesitamos estar más unidos que nunca y pagar, usar y transaccionar con nuestra propia moneda: maricoin", manifestó.