Una subida imparable. La huelga de transportistas, la guerra de Ucrania y la crisis energética están afectando al precio de la cesta de la compra. Los Supermercados están subiendo los precios de algunos productos por su escasez, ya que se trata de importaciones de Ucrania y Rusia.

La diferencia más grande se ha notado sobre todo en el aceite de girasol y los cereales como el maíz o el trigo. Ahora que faltan, tanto ellos como los derivados de esos productos están empezando a subir de precio, y eso quiere decir que cuesta más alimentar a los animales, vender carnes y embutidos, cocinar pan y bollería, fabricar cerveza, producir huevos y leche o almacenar conservas. Nadie escapa de la influencia del aceite.

Es previsible, además, que el encarecimiento de los piensos y los cereales provoque que la carne, en general, siga subiendo. El 42% de los cereales que importaba España venían del país invadido, según el Instituto de Comercio Exterior (ICEX). Las alternativas a esta importación todavía no están claras, y de ahí viene el desabastecimiento. El 60% del aceite de girasol que compra España lo hace a Ucrania, así como el 30% del maíz, el 17% del trigo, el 31% de las tortas de aceites vegetales y el 15,4% de leguminosas de grano. La subida de precios, por tanto, afecta también a los productos elaborados, o sea, todos los que llegan al consumidor después de ser procesados en las fábricas. 

Desde la mayonesa hasta la pastelería, los cereales de desayuno, el chocolate o las conservas. Y muchos más. La reducción de la oferta de cereales en los mercados rusos y ucranianos impacta a la harina, panadería, bollería y pastelería. Por tanto, también a las pastas alimenticias, la fabricación de malta y cerveza y de bebidas espirituosas. 

También hay otros productos no tan evidentes pero que también están subiendo sus precios, es el caso de las frutas, verduras y hortalizas, sobre todo las patatas. ¿Por qué? Pues un poco por lo mismo: porque sus mayores productoras dentro de Europa son, precisamente, Ucrania, Rusia y Polonia. En lo que respecta a la huelga de transportistas y la sequía que se vive en España, el efecto se están notando sobre todo en hortalizas como el calabacín, el pimiento o la judía. También el precio de los tomates, que por estas fechas se producen en zonas del Mediterráneo como Almería y Murcia, y también de los cítricos.