¿Tienes perro en casa? Por desgracia, las mascotas no son eternas y hasta las razas de perros más longevas pueden tener una esperanza de vida de hasta los 15 o 17 años aproximadamente. Aun así, hay perros que han llegado a vivir más años de lo que se estima en su raza, como es el caso de Toby Keith, un chihuahua de 21 años que acaba de ganar el Récord Guinness del perro más viejo del mundo. Los perros muestran algunos signos de vejez con el paso de los años, señales a las que tienes que estar atento porque te pueden indicar que está a punto de morir.

Evidentemente es prácticamente imposible que un cachorro tenga la misma energía que un perro senior, por eso se dice que con el paso de los años los perros se vuelven más tranquilos. Además les puede afectar otros factores como por ejemplo alguna enfermedad que provoque que su condición física y su actividad disminuya considerablemente. En este sentido, cuando un perro pierde su actividad, fuerza y peso, provoca que también pueda cambiar su temperatura corporal (su cuerpo puede sentir más frío) y su frecuencia cardiaca y respiratoria también lo hacen. Además, pasan más tiempo durmiendo o tumbados en un lugar cómodo y calentito. Es muy probable que le cueste moverse, caminar e incluso responder a los estímulos.

Otro de los signos de aleta es que cada vez les cuesta más ingerir ciertos alimentos y acciones como "beber" o "comer" requieren un esfuerzo por su parte. Esto provoca que el perro empiece a perder peso de manera considerable y aunque el veterinario pueda recetarle alguna medicación o recomendar ciertos alimentos para que recupere el apetito, es probable que no lo consiga. Uno de los principales signos en un perro en sus últimos días de vida es precisamente perder interés en la comida.

Además, cuando son muy mayores pierden el control sobre sus esfínteres y provoca que se hagan pipí y caca encima. Ya no tienen la capacidad de esperar a hacer sus necesidades fuera del hogar si no que se ven "obligados" a hacerlo en cualquier parte de casa. La tendencia en sus últimos días es esconderse de sus seres queridos e incluso huyen de casa para morir. Aun así, nunca deberías abandonar a tu mascota en esos duros momentos e incluso si tienes que dormirlo.