Nos encontramos en pleno otoño y tras dejar (muy) atrás las playas y piscinas en las que mostrar el fruto de nuestro trabajo en el gimnasio y a la hora de controlar lo que comemos, se acerca otro momento clave: los propósitos de Año Nuevo. Cada vez es menos necesario prometer el dejar de fumar y nos centramos más en proponernos adelgazar, ya sea empezando una dieta o apuntarnos al gimnasio.

Todo eso está muy bien, pero no sirve de mucho empezar a hacer deporte y seguir comiendo y bebiendo sin control. Para ello, te ofrecemos un té que te hará perder peso muy rápido a la vez que depuras tu organismo de manera eficiente. Se trata de agua de alcachofa. Sus propiedades diuréticas y depurativas hacen de esta verdura un producto estrella para alcanzar el déficit calórico con mayor facilidad.

El té de alcachofa es muy rico en fibra, proteínas, fósforo, potasio, esteroles y cinarina. Todos estos componentes ayudan a regular el tránsito intestinal y a quemar grasas. Además, sólo aporta unas 22 calorías por cada 100 gramos.

¿Cómo preparar el té de alcachofas?

Esta bebida debe consumirse tres veces al día y en poco tiempo empezarás a notar un cambio a mejor en tu cuerpo. Por dentro y por fuera. Bebe un vaso o taza después de cada desayuno, comida o cena. Evidentemente no se trata de desperdiciar nada, así que hierve 1,5 litros de agua y métele dos alcachofas bien lavadas sin tallo y partidas por la mitad. Úsalas para hacerte un rico plato, pero reserva el agua sobrante para disfrutar de las tres porciones necesarias cada día.