Adelgazar es más fácil de lo que parece. Ya te hemos dicho en múltiples ocasiones que el déficit calórico es la clave. Para ello hay que tener un plan e ir paso a paso. Literal. Las claves para adelgazar caminando son tres y seguro que ya las conoces: marcarse metas, esforzarse y ser perseverante.

Aunque como casi todo en esta vida, la clave principal está en el esfuerzo. Incrementar la cantidad de ejercicio diario es fundamental; esto es, si para acudir a nuestro trabajo caminamos 2 kilómetros diarios y lo que pretendemos es perder peso, debemos aumentar las distancias de los paseos diarios. El informe habla de que un buen punto de comienzo son los 7 kilómetros diarios, el equivalente a los 10.000 pasos que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) para prevenir enfermedades vasculares y otras relacionadas con el sedentarismo como la diabetes.

Debe ser progresivo

Otra de las claves que desvela el informe es la necesidad de que cada uno establezca sus propias metas y se rete a diario. Así, si esta semana he caminado una media de 5 kilómetros diarios, debo retarme a que la próxima semana esa distancia sea de 6 kilómetros. La siguiente de 7 y así progresivamente. Además de las distancias, otro de los puntos fuertes es el ritmo: para adelgazar es más efectivo caminar rápido. Esto ayudará también a fortalecer otras partes del cuerpo del deportista. Otra clave es apuntarse a pruebas deportivas: eso ayudará a fijarse objetivos, a seguir entrenando y a practicar ejercicio también el día de la prueba.

Caminar con pesas en los brazos no ayuda a perder más peso. Todo lo contrario, porque nos hará movernos con menos agilidad. También desmitifican el caminar con pasos largos. Al revés, para ir rápido recomiendan pasos cortos.