La vitamina C y la dieta del ayuno intermitente pueden convertirse en una herramienta contra el cáncer, tal y como ha desvelado una investigación. A una se la considera la gran aliada del sistema inmune, porque ha demostrado que estimula la producción y la función de los leucocitos, y la otra se ha convertido en una de las herramientas contra el envejecimiento.

Un importante estudio demuestra que la vitamina C logra desacoplar la proteína KRAS mutada de la membrana celular, inhibiendo así la activación de enzimas metabólicas internas que son clave para la transformación neoplásica. Un hallazgo que explica en buena medida los numerosos estudios realizados sobre la eficacia anticancerígena selectiva de la vitamina C intravenosa ya que el gen KRAS mutado está presente en muy diversos tumores. Asimismo demuestra la importancia del metabolismo en el crecimiento, invasividad, angiogénesis y metástasis de los mismos.

En un artículo de la Clínica Mayo, la doctora Karthik Giridhar reconoce: “El mayor interés en el uso de dosis muy altas de vitamina C como tratamiento contra el cáncer comenzó ya en la década de 1970 cuando se descubrió que algunas de sus propiedades pueden hacerla tóxica para las células cancerosas. Los estudios iniciales en humanos tuvieron resultados prometedores, pero luego se descubrió que estos estudios tenían fallos”. Pero, insiste, “más recientemente, se ha descubierto que la vitamina C administrada por vía intravenosa tiene diferentes efectos que cuando se toma en forma de píldora. Esto ha provocado un renovado interés en el uso de vitamina C como tratamiento contra el cáncer”.

Además de la vitamina C, recientemente científicos del Instituto de Longevidad de la Facultad de Gerontología Leonard David de la USC y del Instituto del Cáncer IFOM (ambos en Milán) han descubierto que una dieta que simula el ayuno intermitente podría ser más efectiva para tratar algunos tipos de cáncer cuando se combina con vitamina C. En estudios en ratones, los investigadores encontraron que la combinación retrasó la progresión del tumor en múltiples modelos de cáncer colorrectal en ratones; en algunos, incluso, logró la regresión de la enfermedad. Los resultados fueron publicados en la revista 'Nature'. "Por primera vez, hemos demostrado cómo una intervención completamente no tóxica puede tratar eficazmente un cáncer agresivo", dijo Valter Longo, autor principal del estudio. "Hemos tomado dos tratamientos que se estudian ampliamente como intervenciones para retrasar el envejecimiento, una dieta que simula el ayuno y la vitamina C, y los hemos combinado como un poderoso tratamiento para el cáncer", indica.

Los investigadores dijeron que si bien el ayuno sigue siendo una opción desafiante para los pacientes con cáncer, una opción más segura y factible es una dieta baja en calorías y basada en plantas que hace que las células respondan como si el cuerpo estuviera en ayunas. Sus hallazgos sugieren que un tratamiento de baja toxicidad de una dieta que simula el ayuno más vitamina C tiene el potencial de reemplazar tratamientos más tóxicos.