18 de mayo de 2020
18.05.2020
Superdeporte

El Històrics de València y el triunfo de la perseverancia

El cadete B levanta el título tres años después de iniciar un proyecto que empezó con el ánimo del grupo algo bajo

18.05.2020 | 13:37
El Històrics de València y el triunfo de la perseverancia

En el Històrics de València aparece una de esas historias que permiten al aficionado sonreír y a sus protagonistas todavía más. El cadete B ha conquistado el título de liga después de que la suspensión de la temporada les otorgara como campeones de pleno derecho. Más allá de esa anécdota, muy celebrada de manera merecida, lo mejor es remontarse a hace tres años, cuando Alberto, entrenador del equipo, cogió las riendas de la plantilla. El grupo estaba formado por jugadores que no habían entrado en el 'A' y eso, en mayor o menor medida, afectó a la moral de unos futbolistas que sin embargo pronto empezaron a disfrutar de nuevo del fútbol. La unión del vestuario fue la clave para terminar en ese primer curso en tercer lugar, algo muy festejado en la entidad. Es más, el factor psicológico fue esencial para recuperar esa ilusión. Y a partir de ahí el fútbol vino solo.

Con un sistema de 3-4-1-2, ofensivo y muy vistoso, los padres de los jugadores eran los primeros que disfrutaban por ver cómo sus hijos demostraban sobre el terreno de juego su magnífico nivel y además de una manera tan estética. Además de esas victorias partido tras partido, también en el segundo curso, el grupo dejaba claro que eran una familia no solo dentro del terreno de juego sino también fuera. Cenas, almuerzos, meriendas... cualquier excusa era buena para que los jugadores disfrutaran juntos. Ese segundo año también terminaron en tercer lugar, pero en esta 2019/20 han crecido todavía más y han alcanzado el éxito total con el campeonato liguero, además de contar en sus filas con el máximo goleador de la competición, el delantero del equipo, Alberto.

El título además, como reconocen en el equipo, quieren dedicárselo a Eva, madre de uno de los futbolistas que está luchando contra una enfermedad, y quien encuentra en los partidos de su hijo uno de los grandes motivos para sonreír. Por ella se convierte en todavía más especial un campeonato liguero que empezó con un equipo algo caído de ánimo y que tres años después levanta una copa. Eso sí, la plantilla quiere volver a ganarla el próximo año con todas las jornadas disputadas para que la fiesta sea aún mayor.

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