21 de mayo de 2019
21.05.2019
VILLARREAL CF

El Villarreal CF se hace fuerte

Técnico y plantilla aprenden de un año en el que se pasó de Europa a la permanencia

21.05.2019 | 12:07

El Villarreal CF debe hacer autocrítica de una temporada en la que finalmente la permanencia se convirtió en objetivo. Inesperado contexto para un equipo que a comienzos de curso pensaba en Europa y en mejorar los resultados de la 17/18. Calleja es tal vez el reflejo de la montaña rusa en la que se convirtió el curso del Submarino y es que abandonó la entidad con el grupo muy tocado y cuando recogió al equipo, tras el periplo de Luis García Plaza, reactivó a los suyos y les llevó a la salvación realizando grandes partidos. Y además, con autoridad en los cambios de sistema y en las decisiones.

Si hace un año y medio Calleja cogía el equipo y la temporada se saldó con un magnífico sabor de boca, este año ha sido el del verdadero aprendizaje para el entrenador madrileño. Los fichajes parecían desatar la ilusión en Villarreal pero la temporada empezó con un arranque demasiado negativo. El primer encuentro del curso era solo una premonición de lo que ocurriría después. Contra la Real Sociedad, el Submarino se adelantó en el marcador pero Willian José y Juanmi dieron la vuelta y cambiaron la cara de un equipo que mostró sus primeros problemas: especialmente en la faceta creativa.


A las primeras quince jornadas llegó un cambio en la dirección del Villarreal. Calleja, muy tocado, se marchaba de la entidad con solo 14 puntos de 45 posibles. Un bagaje demasiado pobre que situaba al cuadro amarillo muy lejos del objetivo inicial marcado a principio de curso. Europa ya era una utopía y es que desde el Submarino la máxima preocupación comenzaba a ser la salvación.

En la era Luis García Plaza no se mejoraron los resultados y pocas jornadas después de su llegada a la entidad puso punto y final a su etapa y saltaba la sorpresa. El elegido fue Javi Calleja. De nuevo, y poco tiempo después de su adiós, el madrileño era la apuesta de Fernando Roig para dirigir a la plantilla. El vestuario estaba con el técnico y tras sus 'vacaciones', el entrenador llegó con más fuerza y con valentía. Cambió el sistema, apostó por una línea de tres, dos carrileros, un trivote en el medio y dos atacantes.

A pesar de que los resultados no fueron inmediatos, el juego sí demostraba que existía una mejoría y la victoria ante el Sevilla en La Cerámica permitía al grupo coger impulso. Además, estaba la Europa League, que aunque estaba en segundo lugar permitía al bloque sacar conclusiones positivas. Entonces llegó el Ciutat y esa victoria por 0-2 y la remontada contra el Rayo Vallecano. Un seis de seis previo a la tormenta que pudo haber dejado KO al equipo con los duros golpes recibidos en Balaidos, ante el Barcelona y en el Villamarín con el penalti fallado por Cazorla. Allí se acabó sin embargo la mala suerte. Desde entonces llegaron cuatro victorias, dos empates y solo una derrota, contra el Real Madrid en el Santiago Bernabéu. Y en ese camino, Calleja volvió a tocar el sistema para utilizar un 4-2-3-1 que dio por primera vez resultado el 14 de abril ante el Girona. Un triunfo por todo lo alto y que fue el principio de la salvación amarilla.


Wakaso y Calero, en la órbita

El centrocampista del Alavés ha realizado una buena temporada con el cuadro de Mendizorroza y puede ser un complemento perfecto a las necesidades del grupo, que necesita músculo para servir de apoyo a la creación. Por su parte, el defensa central del Valladolid, Calero, es una de las sensaciones de una temporada en la que sin embargo ha ido de más a menos. Eso sí, su figura puede mejorar, y mucho, la parcela defensiva del cuadro amarillo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Los 'guerreros' de la inclusión

LaLiga Genuine Santander 18/19 concluye en Valencia con gran éxito de participación entre los 30 equipos, sus familias y aficionados