Los insultos racistas proferidos contra un jugador de la UD Oliva en el partido Benifairó-Oliva han generado un rechazo colectivo ya que el Ayuntamiento de la localidad, así como el club local, llevaron a cabo ayer un acto de repulsa contra lo sucedido bajo el lema "El pueblo de Benifairó no puede tolerar que unos pocos ensucien el nombre del municipio y de la UE Benifairó".

Al parecer, con el partido a puerta cerrada por las restricciones del COVID, una veintena de seguidores presuntamente del conjunto local se subieron a la valla y y la tomaron con Shyllon a grito de "España, "¡mono hijo de puta!" o "negro", si bien otro de sus compañeros también fue víctima de los insultos y las burlas por el color de su piel.

El club local ha animado a la afición local a identificar a los culpables de lo sucedido (que al parecer también ocasionaron desperfectos en una de las vallas perimetrales) amenazando incluso con la posibilidad de tomar medidas generalizadas si no se encuentra a los responsables.