El Valencia CF al completo ha abandonado el terreno de juego. Gesto histórico de una plantilla que, tras un insulto racista por parte de Juan Cala de Diakhaby, ha decidido salir del terreno de juego en el minuto 30 y no seguir jugando. Un punto de inflexión ante una agresión verbal inaceptable y que no es la primera vez que se produce en un partido de fútbol. Y en el recuerdo aquella imagen de Samuel Eto'o el 25 de febrero de 2006 en la Romareda, cuando el delantero culé recibió insultos por parte de la grada del Zaragoza. "No juego más, no juego más". Esas fueron las palabras del camerunés mientras después, Esquinas Torres, se dirigió al delegado del Zaragoza para informarle de que el partido se pararía si se seguían produciendo insultos de ese tipo.

En aquella ocasión algunos compañeros si amagaron con marcharse del terreno de juego junto a él pero finalmente tanto Rijkaard como Ten Cate y otros futbolistas consiguieron convencer al '9' de continuar jugando. En 2019 hubo otro episodio de racismo en la disputa de un amistoso de pretemporada entre el Bochum y el St. Gallen. Jordi Osei-Tutu se fue llorando del choque tras recibir insultos de Slimen Kchouk, futbolista del cuadro rival.

Hace tan solo unos meses se produjo por otra parte una situación muy similar a la vivida en Cádiz. El duelo entre el PSG y el Basaksehir se suspendió tras más de una hora de negociación de la UEFA con el club turco. El partido se detuvo a los 15 minutos en una escena inédita en la Champions League. Los jugadores del PSG y del Istanbul Basaksehir se plantaron de manera unánime por un presunto insulto racista del cuarto árbitro a un miembro del banquillo turco. El partido se jugará finalmente el miércoles 9 de diciembre a las 18:55 y con un nuevo cuarteto arbitral, de lo que es ya una noche para que pasará a la historia del fútbol europeo.

Por otra parte, Williams vivió una situación en la que se sintió "humillado", como así reconoció. El jugador del Athletic declaró ante un juez de Cornellà que se sintió "humillado" e "indignado" por lo gritos racistas lanzados por dos seguidores del Espanyol durante un encuentro el 25 de enero del 2020 en el campo del club blanquiazul. El delantero, que fue interrogado a través de videoconferencia, recalcó que no entendía como en la actualidad pueden producirse acontecimientos de estas características en el mundo deporte. El futbolista recordó durante su declaración lo ocurrido ese día en el campo. Alrededor del minuto 14:26 de la segunda parte y tras la decisión de su entrenador de ser relevado, Williams fue despedido con gritos de "uh, uh, uh, uh", una onomatopeya que reproduce los sonidos emitidos por los monos. Y no solo eso, sino que uno de los encausados, según las imágenes aportadas en la causa, hizo gestos imitando a un simio. El jugador explicó que es posible que el árbitro del partido no escuchara nada porque los insultos salieron de una parte muy concreta del campo.

Por último, hace dos años, también en 2019, grandes protagonistas del fútbol europeo, como los franceses Paul Pogba o Blaise Matuidi, el ghanés Kevin Prince Boateng o el italiano Mario Balotelli expresaron su apoyo a Moise Kean, de la Juventus Turín y víctima de un nuevo caso de racismo en Cagliari (Cerdeña). Kean, que a sus 19 años estaba luciendo como uno de los talentos más brillantes de Italia, salió de titular contra el Cagliari y marcó por cuarto partido consecutivo, pero sus jugadas estuvieron repetidamente marcadas por los silbados racistas de una parte de la afición sarda. Ahora juega en el Paris Saint Germain tras un breve paso por el Everton.

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La secuencia del presunto insulto de Cala a Diakhaby