El Barça ya no quiere esperar más por Ousmane Dembélé. El área deportiva del club blaugrana lleva tiempo intentando arrancar las negociaciones para renovar su contrato, que expira en el 2022, pero el entorno del futbolista no tiene ninguna prisa para hablar. Han forzado ya una reunión para la próxima semana en la que se le hará una propuesta para renovar por un mínimo de tres temporadas y asegurarse así su futuro, pero esperan una respuesta rápida. En el Barça no quieren arriesgarse a entrar en las últimas semanas de mercado sin acuerdo porque podrían verse forzados a aceptar alguna propuesta baja de última hora para recuperar parte del dinero invertido. Su continuidad, en estos momentos, no está nada fácil.

El Barça ha lanzado ya varias muestras de cariño hacia el jugador y el presidente, Joan Laporta, ha expresado públicamente su deseo de que continúe como un gran activo de la entidad. Dembélé es un jugador diferente y no hay extremos de sus características en el mercado a un precio razonable. El francés tiene muchísimo mercado y en el club blaugrana saben que sería una buena venta de futuro con un contrato más largo, aunque su nombre figura en el nuevo proyecto deportivo como una pieza importante.

La presión que ha ido ejerciendo el Barça en las últimas semanas hacia el entorno del futbolista no ha surtido efecto. Querían hablar cara a cara ya en el mes de mayo, pero ha sido imposible porque, por la parte del jugador, no ha habido demasiado interés en iniciar unas conversaciones serias. Ante tal panorama, el Barça le lanzará un ultimátum al futbolista para que responda ya a la oferta blaugrana. La próxima semana será clave aunque, si todo va bien, las negociaciones continuarán durante todo el mes de junio aunque no más allá.

Y es que hay varios clubs al acecho de Dembélé que también están jugando su estrategia. Saben que cada día que pasa, el precio del futbolista va bajando y que en agosto el Barça puede verse forzado a vender. Si no lo hacen y el francés no renueva, se iría sin dejar un solo euro y con un contrato multimillonario bajo el brazo. En el Barça son conscientes de estos movimientos y también ha habido clubs ingleses que se han dirigido a la entidad blaugrana para entablar negociaciones si no prolonga su contrato. El tiempo de negociaciones con el futbolista será, a partir de ahora, muy corto e intenso.

En el Barça hay una relación cordial con el entorno del futbolista y saben que el propio Dembélé prioriza quedarse en el Barça. El francés está a gusto con Ronald Koeman, a pesar de que perdió algo de protagonismo en la recta final de la temporada por el cmabio de sistema, y también vive feliz en Barcelona dónde se ha ido integrando cada vez más. Esas sensaciones positivas hacen albergar esperanzas, aunque en el Barça recelan de las expectativas económica sque pueda tener el jugador. El club no puede subirle la ficha para no elevar el límite salarial y eso podría ser un escollo importantísimo porque Dembélé maneja ofertas ya muy importantes para este verano y mucho más altas para el 2022.

El área deportiva del club blaugrana lo va a intentar todo para que siga. Un fracaso en las negociaciones abriría las puertas para una salida complicada. Porque el Barça tiene claro que Dembélé es un futbolista con muchísimo valor a pesar de que le queda un solo año de contrato. Y habría que ver si el futbolista aceptaría salir traspasado sin agotar su último año de vinculación. La situación puede ponerse tensa en las próximas semanas porque el Barça debe acuar ya.