No pinta nada bien el futuro de Borja Garcés en el Leganés. El joven delantero del Atlético de Madrid se encuentra cedido en el conjunto pepinero después de que no lograran colocarlo en equipos de mayor nivel como el Levante UD. Y, visto lo visto, menos mal. Al flojo rendimiento inicial del delantero en sus primeros meses hay que unir un bombazo extradeportivo que traerá mucho de lo que hablar.

El atacante se marchó a una boda sin permiso del club. Según las primeras informaciones, Garcés informó al cuerpo técnico de sus intenciones la semana pasada, sólo unos días antes de que ocurriera, del enlace matrimonial de su hermano en Melilla. Desde el Leganés se le prohibió que acudiera, ya que el equipo debía disputar un partido trascendental frente al Tenerife. Igualmente, el jugador cogió un avión para acudir a la boda.

Asier Garitano, técnico del Leganés, lo afirmó en rueda de prensa y aseguró que "sé lo que ha pasado y lo que tiene que hacer. Era un jugador querido por mí, pero no acepto esas situaciones absolutamente de nadie estemos como estemos. Este chico, mientras yo esté aquí, no volverá a vestir la camiseta del Leganés", sentenció.

¿Y qué dice el entorno de Borja Garcés?

'Carrusel Deportivo' informa de la versión del entorno del jugador, difiriendo de lo que cuenta Garitano. Aseguran que pidió permiso para acudir al enlace, con la intención de regresar a Madrid con tiempo de sobra para la cita de su equipo, ya que su plan era exclusivamente acudir a la iglesia, regresando inmediatamente a la capital. Siempre según esta versión, estando en el aeropuerto de Melilla para regresar, le informaron de que no entraba en la convocatoria para el partido, por lo que decidió alargar su estancia en la ciudad autónoma. ¿Habrá alguna manera de solucionar esta indisciplina? No tardará el jugador en dar explicaciones o pedir disculpas, eso seguro.