El Paris Saint-Germain, y más concretamente el presidente Nasser Al-Khelaïfi, están muy molestos con Leo Messi. ¿El motivo? Creen que forzó para poder jugar con Argentina. El argentino no acaba de encontrar su sitio en el PSG y desde que aterrizó en el Parque de los Príncipes no hay manera que sea regular. Las lesiones están siendo un auténtico quebradero de cabeza para el jugador, aunque todo apunta a que llegará bien para jugar la próxima madrugada del sábado contra Uruguay y la madrugada del miércoles contra Brasil.

El club galo está enfadado. Messi fue su gran fichaje del pasado verano, pero todavía no lo ha podido disfrutar. El argentino no rinde como lo hacía en el Barça. Leonardo, director deportivo del PSG, afirmó en 'Le Parisien' que "no estamos de acuerdo en dejar ir a un jugador que no se encuentra bien o que está en fase de rehabilitación. No tiene ninguna lógica y este tipo de situaciones merecen ser definidas por una normativa de la FIFA". Uno de los problemas es que los clubs no tienen el derecho de no dejar marchar a los jugadores con sus respectivas selecciones nacionales.

Desde el PSG tienen sospechas que Messi prioriza Argentina antes que su nuevo club, que es precisamente quien le paga el millonario sueldo. Además, el PSG ya ha abierto una investigación interna para saber si Messi estaba o no físicamente preparado para jugar antes de marcharse con la albiceleste.