A mediados de noviembre, durante el encuentro ante Suecia, nada más anotar el gol  Álvaro Morata tomó del banquillo una estrella dorada y la alzó al cielo con su mano. Se trataba de una dedicatoria muy especial con un destinatario muy concreto.

Se trataba de Miguel Ángel, un niño de Málaga de la Fundación Pequeño Deseo que estaba atravesando una grave enfermedad y que había visitado la concentración de La Roja en Sevilla.

Durante esa visita, le regaló al delantero una estrella como amuleto. Morata respondió a ese gesto con una dedicatoria que emocionó a Miquel Ángel, además de amigos y familiares.

La noticia más triste

Pues bien, en la madrugada de este domingo conocíamos la triste noticia de que el pequeño había fallecido. Así, la Federación Española de Fútbol, a través de sus redes sociales, lamentaba un hecho del que también se han hecho eco clubes como el Valencia CF.

“Su estrella ahora brilla en lo más alto del cielo. Nuestras más sinceras condolencias a sus familiares y allegados. DEP”, escribía el club de Mestalla.