No están siendo semanas sencillas para el estamento arbitral. En los últimos días coleccionan críticas por parte de diferentes equipos del campeonato español y están copando las portadas y los titulares debido a diferentes errores que los clubes y su entorno no han dudado en señalar, de forma más o menos vehemente. Después de recibir los tuits del Real Betis Balompié, un vídeo muy severo por parte de Real Madrid TV o un tuit del Valencia CF que hablaba de «robo» y que se hizo viral, el Comité Técnico de Árbitros (CTA) decidió emitir un comunicado de respaldo a los colegiados y también al ‘jefe’ del estamento: Luis Medina Cantalejo, cuyo desempeño está siendo muy cuestionado desde que cogió el cargo.

En el escrito, los árbitros señalan que «condenar enérgicamente» las amenazas sufridas y el acoso recibido por parte de Medina Cantalejo y su entorno familiar en los últimos días, además de señalar que este tipo de conductas «no tienen cabida en el mundo del fútbol». 

Además de la reivindicación, el CTA culminó el escrito con un párrafo en el que apeló a la responsabilidad de los diferentes actores del mundo del fútbol: «Del mismo modo que asumimos que este deporte y nuestra profesión está expuesto al error y a la crítica, solicitamos a todos los agentes del fútbol, especialmente a los clubes, un ejercicio de responsabilidad en la comunicación con sus socios y aficionados para evitar que se vuelvan a lamentar situaciones como las vividas recientemente e incluso más graves», concluían. 

Mosqueó con el VAR

Diferentes entrenadores a lo largo del curso se están mostrando contrariados por la aplicación del videoarbitraje y el cambio de criterio en jugadas aparentemente similares. Al acabar el partido entre Valencia y Real Madrid, Bordalás se mostró incrédulo con la omisión del VAR en la jugada de Casemiro, más todavía cuando la última directriz pasaba por evitar pitar ‘penaltitos’. En el Betis, por otra parte, tildaron de «ignominia» el arbitraje contra el Rayo Vallecano y señalaron que no entendían «la reiteración de errores en una misma dirección» y la «vulneración» del reglamento.