Según apunta Tariq Panja, periodista del New York Times, la UEFA cambia totalmente la regulación financiera que, durante los últimos diez años, había regido el fútbol europeo. Durante el último año, Ceferin y su equipo de trabajo se han estado reuniendo y trabajando con varios miembros del entorno de grandes equipos europeos para desarrollar un mecanismo de regulación diferente.

Las conversaciones sobre cambiar las regulaciones se aceleraron durante la pandemia, cuando los estadios cerrados y los reembolsos a las emisoras de televisión causaron problemas financiero para los equipos grandes y pequeños. La UEFA informó en febrero que aproximadamente 7.000 millones de euros se habían perdido colectivamente de los balances de los clubes durante la pandemia.

Ahora los club podrán gastar el equivalente al 70% de sus ingresos, una regulación que parece diluida del estricto tope salarial que defendió durante mucho tiempo el presidente de la UEFA. Ahora los equipos no tendrán un tope sobre salarios, favoreciendo así que los grandes gigantes económicos como PSG, Manchester City o Real Madrid puedan montar super equipos con mayor facilidad.

Esta nueva regla se añadirá al nuevo libro de Reglas de la UEFA, tras aprobarse en una votación el próximo 7 de abril. También se le cambiará el nombre, con la UEFA buscando alejarse de FPF, un término acuñado bajo el predecesor de Ceferin, y en su lugar adoptar un título más prosaico: regulaciones de sostenibilidad financiera.

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Ahora con este nuevo cambio en la regulación financiera que beneficiará, en su mayoría, a los grandes clubes ingleses, el tema de la Superliga de Angelli y Florentino queda en el aire. Quizá esto sea la estocada definitiva aun proyecto que, en realidad, nunca llegó a salir adelante.