Albert Pedra, futbolista del Castellón B, persigue su sueño de reencontrarse con el fútbol después de que el deporte del balompié le haya aportado un sinfín de vivencias y experiencias gratificantes, pero que también le ha dado lecciones vitales y un aprendizaje eterno para sus intereses pese a los golpes que ha recibido recientemente. El atacante, de 24 años, empezó con 16 a destacar en el Castellón, el equipo del que es aficionado. Dejando destellos en sus participaciones con el conjunto albinegro y poniéndose en el escaparate. Sin embargo, el fútbol le asestó dos reveses en forma de roturas de ligamento anterior, aunque el camino que le trazó Eture Sports con anterioridad le dio el beneplácito de soñar con pisar un terreno de juego mientras cuenta con el privilegio de tener una trayectoria académica que le respalde.

Después de lograr el ascenso a la antigua 2ºB con el Castellón en 2018, Jaime y Ximo Miralles, fundadores de la empresa, le hicieron llegar al nacido en Vinaroz una oferta procedente de la universidad de Oregon State tras hablar maravillas de la experiencia americana. La decisión de cruzar el charco no fue sencilla, pero priorizar sus estudios fue la mejor decisión que tomó. Se graduó en Economía y ADE a la vez que competía en la liga universitaria y realizó un máster en Carolina del Norte, para acabar firmando por un club de la Segunda División de Estados Unidos. No en vano, el estallido de la pandemia, seis meses después de firmar, le hizo regresar a su pueblo. Y mientras se preparaba para retomar la dinámica competitiva, no solo se rompió el ligamento cruzado anterior de su pierna derecha, sino que le rescindieron el contrato como consecuencia.

Pese a ello, la vida le abrió una ventana con la que ver nuevamente la luz, ya que encontró un trabajo relacionado con sus estudios. Además, en agosto de 2020 regresó al CD Castellón. Una circunstancia que, quizás, no habría llegado con el impulso de Eture Sports. «Lo que le puede dar ir a Estados Unidos es que tanto a nivel académico como futbolístico y personal la experiencia es gratificante. Y tener a una empresa como Eture Sports, que te facilite las herramientas y te ponga en contacto con las mejores universidades del país, es una oportunidad que todos tendrían que coger. Me fui, volví y ahora disfruto del fútbol en el club en el que crecí y en un ambiente competitivo. El fútbol no se acaba. Es una de las mejores experiencias que se pueden tener», dijo Albert para Super, quien se rompió nuevamente el ligamento, esta vez el de su rodilla derecha hace más de medio año, pero sin dejar de pelear por su ilusión de volver a ponerse las botas mientras rememora, con síntomas de orgullo, lo vivido en Estados Unidos y lo mucho que le ha dado en todos los niveles gracias a Eture Sports.

«Mucha gente tiene la falsa idea de que irse a Estados Unidos es un paso atrás. A nivel de preparación y de infraestructura cualquier universidad de allí tiene unas prestaciones de 1ºRFEF hacia arriba. Patrocinios, instalaciones, analistas, cuerpo técnico...Si hubiese decidido no seguir jugando a fútbol, tengo el colchón de haber estudiado y haberme graduado en dos universidades prestigiosas de Estados Unidos, en un idioma que no es el mío y que, a nivel personal y laboral, te abre muchas puertas. A lo mejor, en otras circunstancias no se hubieran podido abrir. A día de hoy pienso que aún tengo mucho que ofrecer en el fútbol», avisó Pedra, listo para que el fútbol le dé una nueva revancha.