Cuando una final o eliminatoria se decide en los penaltis pasan dos cosas. El colegiado reúne a los capitanes de cada equipo y se produce un sorteo con dos decisiones importantes: en qué portería se lanzan los penaltis y qué equipo comienza a lanzar.

Pues bien, para lo primero elige el árbitro en función del azar. Se lanza una moneda con dos colores y el colegiado elige qué color corresponde a qué equipo. En función del color que salga, se lanza en una portería o en otra, dependiendo de cómo estén colocados los equipos. Para lo segundo sí se produce la típica elección de cara o cruz, con la elección de cada uno de los capitanes.

Gayà no pudo elegir color y el destino quiso que la moneda mandara los penaltis al fondo de La Cartuja con la afición del Betis. Dio igual que lo entendiera (o no) el capitán, puesto que esta variable no depende de los jugadores.

No lo entendió tan bien Mariano Andújar, portero y capitán del Estudiantes. El guardameta se enzarzó con el colegiado Fernando Echenique en un sorteo de la tanda de penaltis para decidir los cuartos de final de la Copa de la Liga ante el Argentinos Juniors.

"¿Patean ellos? ¿Por qué? Lo elegiste vos, yo no quería el azul (color para ver en qué portería se tira). No no… repite el sorteo". El colegiado trató de explicarle que siempre se hace así y que él no debe decidir el color.