Este sábado se celebra la final del festival de Eurovisión, un evento que siempre trae muchas anécdotas, también controversias o sorpresas. En principio puede parecer un mundo alejado del balón, pero el fútbol siempre permea entre todos los estratos de la sociedad. Esta vez será gracias a uno de sus representantes.

Jérémie Makiese representará esta noche a su país, Bélgica, en Eurovisión. Creció desarrollando sus dos talentos y la vida todavía no le ha hecho escoger: se dedica a los dos. Metido de lleno en el mundo de la canción, el jugador milita en las filas del Excelsior Virton FC de la segunda división belga y actúa en la demarcación de guardameta.

Empezó jugando en su pueblo y cantando en el coro gospel de su parroquia. A medida que fue creciendo fue desarrollando su talento se apuntó también a clases mientras crecía en las categorías inferiores del fútbol belga.

Este año Eurovisión le ha tomado mucho tiempo y ha tenido que dejar el fútbol en un segundo plano: "Tuve que tomar una decisión entre el fútbol o Eurovisión y elegí el festival. Estuve muy triste porque me encanta pero cuando miro lo que está pasando alrededor, simplemente estoy agradecido", explicó Makiese, que ve el certamen como "el Mundial de la música".