El Real Madrid se proclamó campeón de Europa el pasado sábado y aunque todos los jugadores lo festejaron sobre el terreno de juego y en los actos posteriores, lo cierto es que entre ellos había dos que no eran campeones, al menos siguiendo los parámetros UEFA.

Son los casos de Isco Alarcón y Lunin, que recibieron medalla, pero cuyos nombres no aparecen en la lista de ganadores del torneo. Las normas son las normas y en este caso se quedan fuera de esta consideración de campeones porque no han jugado ningún minuto en toda la competición.

Ni en la fase de grupos ni en toda la fase de eliminatorias. Carlo Ancelotti no les ha dado cabida en el equipo. En el caso del portero ucraniano, el nivel de Courtois, que ha sido la clave para alzar el trofeo, no le ha dejado ni tan siquiera entrar en la rotación. Más preocupante a nivel individual ha sido el caso de Isco. En un equipo que ha jugado con tres y hasta cuatro centrocampistas, el malagueño no ha tenido cabida ni tan siquiera teniendo que remontar todas las eliminatorias.

Ambos jugadores quedan fuera del listado de campeones para el máximo organismo del fútbol europeo y miran hacia el mercado ahora para decidir su futuro. Isco saldrá seguro porque acaba contrato y Lunin se debate entre salir para jugar o seguir a la sombra del portero belga.