La Selección Argentina ganó por 0-4 en un partido que se les puso de cara casi desde pitido inicial del colegiado. 

El partido comenzó de forma pausada, con ambos equipos midiendo a su rival. La primera jugada de verdadero peligró llegó en el minuto 8, tras una falta sobre el ‘11’ uruguayo, Juan Cruz de los Santos. El disparo dio en la barrera y desembocó en una contra relámpago que Argentina aprovechó para adelantarse en el electrónico. Giay se hizo con el balón en la frontal y cruzó un disparo raso imposible para el arquero de la celeste. El gol sirvió para que los jóvenes dirigidos por Mascherano consiguieran hacerse con el control del juego, aunque sus contendientes seguían presionando con el cuchillo entre los dientes.

A nadie le sorprendía la alta intensidad de cada jugada. El contador de pulsaciones se disparaba en cada balón dividido. En el 23', Maestro -enrolado en el combinado de Tucumán- lo tuvo todo a favor para ampliar la ventaja de los ayer locales, pero tras aguantar las embestidas de los defensas rivales e internarse en el área con mucho tesón, su tiro se fue desviado. 

En el 25', Brian Aguirre se marcaba una cabalgada antológica por el costado izquierdo argentino, pero fue amonestado tras simular la recepción de una falta en el área del combinado uruguayo. La gran ocasión para el empate uruguayo llegó al filo del descanso. Una internada desde la izquierda acabó en una cesión al portero Gerth. Maturró materializó el golpe franco en plena área, con todo el once argentino sobre la raya de gol. Finalmente el balón no terminó en gol. Argentina se fue ganando 0-1 al descanso en una primera mitad de alto voltaje que se alargó hasta el 48'. Todo apuntaba a una segunda parte de infarto.

Aguirre volvía de vestuarios como se había ido: siendo un puñal en el ataque argentino. Un doble recorte suyo en el minuto 42' causó que el balón se paseara por la defensa celeste. Una y otra vez, el atacante de Newell's fue una pesadilla para sus rivales.

En el 47' Renzo Sánchez tuvo la igualada, pero su disparo se fue alto. Seis minutos después, Maestro pinchó un balón en el área uruguaya, pero Boselu desvió su tiro a córner. El saque de esquina sirvió al mismo atacante argentino para ampliar la ventaja, gracias a un gran centro de Barco. El lateral de Boca acabó el torneo como MVP. Es un defensa que seguramente formará parte de todas las listas confeccionadas por los ojeadores que han acudido al torneo de este año.

En el 66', el mismo Barco cometió un penalti sobre Ferrari, el ‘9’ uruguayo. Sin embargo, el delantero marró la pena máxima. La derrota apretaba y los de Marcelo Broli tocaron a corneta. Avanzaron filas y apostaron por los balones largos y presión alta. Los argentinos, por su parte, querían dormir el partido. Y la ventaja se amplió. Aguirre logró en el 74' el tercer tanto para la albiceleste tras un centro de Gauto que cruzó el área uruguaya. Y cuatro minutos después llegó el cuarto de penalti. Ovando transformó la pena máxima. El 0-4 certificaba la victoria de una Argentina superior en gran parte del encuentro. La albiceleste tuvo el viento a favor desde el inicio del partido y sus jugadores supieron como aprovechar la dinámica favorable. Argentina consigue su tercer título del COTIF. Es un ganador más que justo.