Un aficionado ha sido condenado a un año de prisión y a no entrar a un campo de fútbol durante cinco años por amenazar con una navaja al árbitro de un partido de máxima rivalidad en la capital balear, según ha confirmado este miércoles la Federación de Fútbol de les Illes Balears (FFIB).

Los hechos ocurrieron en el encuentro Collerense-Rotlet, de la Tercera División Air Europa, disputado en octubre de 2021.

El condenado "reconoció los hechos y llegó a un acuerdo, tanto con el Ministerio Fiscal como con la acusación particular, ejercida por los servicios jurídicos de la FFIB", señala el organismo rector del fútbol balear.

"Al no ser alguien con licencia federativa no pudo ser sancionado por la FFIB, pero sí decidió en su momento personarse en el proceso judicial que se inició contra esta persona como acusación particular", detalla la FFIB en un comunicado, en el que precisa que "el individuo fue detenido por la policía y es reincidente".

La FFIB asegura en la nota que "siempre luchará por la protección del colectivo arbitral y por erradicar la violencia verbal -para que no sea jamás normalizada- y física -muy minoritaria- en los campos de fútbol de las isla".

En febrero de 2022 la FFIB llevó a cabo toda una serie de medidas, entre ellas, paralizar 720 partidos durante un fin de semana, con el objetivo de erradicar la violencia física y verbal denunciada por los colegiados y colegiadas de Baleares.

Dos de las medidas adoptadas fueron reiterar la prohibición de vender alcohol en los bares de los campos de fútbol y agilizar la llegada de efectivos o patrullas de fuerzas de seguridad del Estado a los partidos donde haya casos de violencia.

En el transcurso de la temporada 2021- 2022 se sancionaron a 2.755 futbolistas de las Baleares, que permanecieron 3.892 partidos sin poder jugar, según los datos aportados por la FFIB.