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La polémica está servida con el FVS: el juego fue detenido diez minutos

El sistema FVS llegó a la Liga F para facilitar el trabajo de las árbitras, pero su uso ayuda tanto como rompe los partidos con revisiones interminables

Rai Carrasco, habitual por el costazo izquierdo

Rai Carrasco, habitual por el costazo izquierdo / Levante UD

Casi diez minutos con el juego parado. Eso fue lo que precedió al gol de Érika González desde los once metros. Una revisión que enfrió el partido, se alargó de más y desató el enfado del público. No es para menos: el FVS, el VAR 'low cost' de la Liga F, está dando mucho de qué hablar. La tardanza de las árbitras en tomar la decisión, también. El Levante UD ya lo vivió en sus propias carnes la jornada anterior, con un añadido que rozó los quince minutos, y lo ha vuelto a vivir este domingo frente al FC Badalona Women.

La polémica llegó en minuto 24, cuando Pierina Núñez le cedió el esférico a Érika González, que venía de fuera de juego. Aun así, la asturiana continuó la jugada, se adentró en área rival, chutó y el balón en su camino a portería se encontró con la mano de Berta Pujadas. La '10' levantinista ni siquiera reclamó, pero desde el banquillo granota no lo pensaron dos veces. Así que Beatriz Cuesta, la árbitra principal del partido, acudió al monitor para revisar la jugada. Y a la vista está que le costó tomar la decisión, porque estuvo nueve minutos viendo una toma tras otra. Lo 'peor' es que era una decisión sencilla, ya que en las imágenes que le ofrecieron se mostraba claramente cómo Érika estaba en posición antirreglamentaria. Pero no lo apreció así y decretó pena máxima, que la propia delantera del Levante se encargaría en transformar.

Media prórroga en el Ciutat

En la anterior jornada, ni el Ciutat de València evitó la caída frente al Costa Adeje Tenerife. Al margen del resultado, el juego se interrumpió cuatro veces para revisar diferentes jugadas en el FVS: un claro pisotón de Paulina Ali sobre Carlota Suárez dentro del área, que fue concedido y transformado por la propia delantera, tras cuatro minutos de revisión; un posible penalti cometido sobre Dolores Silva, que no fue señalado —correctamente— por la árbitra, después de revisarlo durante tres minutos; una mano dentro del área de Aleksandra, que fue revisada en torno a dos minutos; y por último, un posible penalti de Eva Alonso sobre Carlota Sánchez, pero esta vez la colegiada no decretó pena máxima, tras una revisión rápida: un minuto.

A estas revisiones solicitadas por los propios clubes, se le suman las revisiones de oficio por cada gol anotado. En total, el juego estuvo parado 16 minutos. Sí es cierto que con el tiempo de añadido recuperaron esos minutos vacíos, pero con tantas interrupciones el ritmo del partido se rompió por completo. “A nosotros nos gustaría más continuidad, que no se pare tanto y que haya más juego. Esas acciones de revisión afectan al ritmo del partido. Hay que buscar alguna solución para que no se tarde tanto y todo sea más ágil”, sentenció Santi Trigueros en zona mixta.

Érika González no falla

Desde los once metros, Érika no falla. Así igualó la contienda frente a la Real Sociedad, también, ante el Costa Adeje. Y contra el Badalona puso a su equipo por delante, por primera vez en lo que va de temporada. La asturiana, que ha alcanzado los 100 partidos con el Levante, está de dulce: van tres de tres y ya es la máxima goleadora del equipo. Su capacidad para aparecer en los momentos importantes se ha convertido en un arma que puede dar alas al Levante.

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