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FÚTBOL

El madridismo se desenamora de Mbappé: roces, espantadas y menos asistencias que Courtois

Mbappé es visto por sus compañeros como un jugador egoísta que escoge cuándo corre y cuándo juega

Mbappé posa con su figura de cera en Museo Madame Tussauds en Berlín

Mbappé posa con su figura de cera en Museo Madame Tussauds en Berlín / Madame Tussauds

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Fermín de la Calle

Fermín de la Calle

Madrid

En los entrenamientos del Real Madrid en Valdebebas desde hace años se organizan siempre dos rondos. El primero, que Sergio Ramos bautizó en su día como 'El Club', reúne habitualmente a los jugadores extranjeros del equipo: el inglés Bellingham, los brasileños Vinícius, Rodrygo y Militao, el alemán Rudiger, los franceses Camavinga, Tchouameni, Mendy y Mbappé, el argentino Mastantuono o el belga Courtois. En el segundo suelen aparecer los jugadores nacionales, con Carvajal, Ceballos, Fran García, Carreras y Asencio tutelando a los canteranos que suben a los entrenamientos del primer equipo. Tiene más que ver con el idioma que con otra cosa. Con Mbappé ha ocurrido algo parecido a lo que pasó con Cristiano Ronaldo. El portugués se rodeó de Pepe, Coentrao y Marcelo, mientras Kylian se refugia en Camavinga, Tchouameni, Mendy y a su amigo Brahim. Sus compañeros de selección conocen bien sus particularidades, las mismas que lo han distanciado del grupo. Mbappé no es el jugador más popular en el vestuario, donde Vinícius goza de más simpatías pese a los encontronazos que provoca en los partidos cuando se enreda en discusiones que no llevan a ningún lado.

Obsesión por el gol

Este jueves Kylian salió a zona mixta con el cuchillo en la boca después del partido ante el Oviedo a desafiar públicamente a Arbeloa: "Me ha dicho que soy el cuarto delantero de la plantilla". Una declaración de guerra en la que el técnico salmantino no se amedrentó: "Yo decido quién juega mientras esté sentado en esta silla, me da igual que no estén de acuerdo, se llame como se llame. Y sino, que esperen al siguiente". El francés ya había protagonizado un sonado incidente con un miembro de su staff que le pitó un fuera de juego que el francés no encajó bien, volcando una ira desmedida en el ayudante ante la estupefacción del resto de jugadores. Pero la situación más comentada en el vestuario esta temporada fue la obsesión del francés por batir el récord de Cristiano Ronaldo de goles con el Real Madrid en una temporada. Eso provocó que en el mes de diciembre jugase los 90 minutos en Copa en Talavera y en todos los partidos de Liga pese a estar tocado físicamente. Kylian acabó igualando los 59 goles que el portugués había anotado en 2013. La diferencia es que Ronaldo lo hizo en 50 partidos y el francés en 59. En esa lucha por batir el récord el francés arriesgó, lo que provocó que se perdiera la Supercopa en Arabia, faltando a la semifinal ante el Atlético y jugando diez minutos en la final con el Barça. Las 'espantadas' de Kylian también son tema de conversación en la plantilla, que ha visto cómo faltaba a partidos trascendentales en Champions contra el Manchester City o el Benfica, a los de la Supercopa en Arabia, o a la eliminación de Copa en Albacete. A pocos sorprendió en marzo su recuperación express para irse de gira con Francia por Estados Unidos. Y también se ha hablado en Valdebebas de sus vacaciones por Cerdeña con Ester Expósito mientras Vinícius evitaba el alirón del Barça en Cornellà.

Arbeloa escribió en su día el sigiuente tuit: "Mbappé es como el joven Luke Skywalker. Sabes que tarde o temprano dominará el mundo. ¡Es una bestia!". Hoy probablemente habrá cambiado de opinión. En estos últimos meses Kylian ha comentado abiertamente en su entorno que Arbeloa no tiene nivel para entrenar al Real Madrid y que Florentino se equivocó despidiendo a Xabi. Algo que repitió veladamente el jueves: "Tengo la idea que teníamos una estructura de juego y la hemos perdido. Hablo de lo que veo en el campo. Tenemos que aprender y aceptar las críticas. ¿La salida de Xabi? Tengo una gran relación con Xabi. Va a ser un gran entrenador". El tolosarra destronó a Vinícius y entregó la corona a Mbappé, algo que molestó en el vestuario provocando que el brasileño, Valverde o Bellingham, se enfrentasen abiertamente al entrenador.

De todas las estadísticas que desnudan a Mbappé hay una que ha provocado bromas incluso en el vestuario. Mbappé solo ha dado una asistencia en esta Champions, menos incluso que Courtois, que ha dado dos (una al propio Kylian ante el Kairat y otra a Valverde ante el City). También queda retratado en lo referente a metros recorridos. Mientras Tchouameni ha recorrido 139,1 kilómetros en Champions, con una media de 10,7 por partido, Valverde acumula 133 (10,2) y Vinícius llega a 125 (8,9). Sin embargo, para encontrar a Mbappé hay que marcharse al puesto 135 de la clasificación con 85,9 en once partidos para un promedio de 7,8 kilómetros por encuentro. Y si ponemos la lupa en su compromiso defensivo solo ha recuperado 7 balones en 912 minutos, dato que no dista mucho de los 11 en 1170 de Vinícius. Lo que confirma que el Real Madrid juega con dos futbolistas menos sin balón.

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