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Martín Demichelis traiciona al Mallorca y le deja tirado tras descenderlo a Segunda División

El técnico alemán ha decidido abandonar el club bermellón tan solo dos semanas después de renovar su contrato, generando malestar entre la afición

Demichelis en sala de prensa

Demichelis en sala de prensa / REAL MALLORCA

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València

En el fútbol, las derrotas deportivas suelen ser más fáciles de digerir que las decepciones personales. Y eso es precisamente lo que siente buena parte del mallorquinismo tras conocerse la inminente marcha de Martín Demichelis rumbo a la Bundesliga de la mano del Leipzig apenas dos semanas después de renovar su compromiso con el club bermellón.

La noticia ha caído como una bomba en Son Moix. No tanto por la posibilidad de que un entrenador reciba una oferta de mayor dimensión deportiva y económica, una situación habitual en el fútbol profesional, sino por las circunstancias que rodean la operación. Demichelis había transmitido recientemente un mensaje de confianza en el proyecto, de compromiso con la reconstrucción del equipo y de ambición para liderar el camino de regreso a la élite. Por ello, su salida ha sido interpretada por muchos aficionados como una contradicción entre el discurso y los hechos.

El malestar es aún mayor porque, según diversas informaciones, el Mallorca desconocía la decisión del técnico y se enteró de los movimientos cuando las negociaciones con el club alemán estaban ya muy avanzadas. La entidad balear trabaja ahora para aclarar la situación contractual y buscar soluciones a una planificación deportiva que queda seriamente alterada a las puertas de la nueva temporada.

Demichelis entrenando a River Plate

Demichelis entrenando a River Plate / EFE

Desde la perspectiva de Demichelis, la oportunidad resulta difícil de rechazar. El interés del Leipzig le abre la puerta de uno de los proyectos más potentes de Alemania y del fútbol europeo, con mayores recursos económicos y objetivos más ambiciosos. Sin embargo, esa explicación profesional no elimina el sentimiento de decepción que se ha instalado entre los seguidores bermellones.

Operación a contrarreloj

La situación deja al Mallorca ante una carrera contrarreloj para encontrar un nuevo entrenador y redefinir su hoja de ruta. Más allá del nombre que ocupe el banquillo, el episodio vuelve a demostrar que en el fútbol moderno los proyectos pueden cambiar de rumbo en cuestión de días y que las promesas de continuidad tienen cada vez menos peso frente al atractivo de una oportunidad superior.

Para el mallorquinismo, la marcha de Demichelis no será recordada únicamente como un cambio de entrenador. La sensación predominante es que se rompe una confianza que acababa de renovarse. Y cuando eso ocurre, la herida suele tardar más en cerrarse que cualquier derrota sobre el césped.

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