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Doku, de Bélgica, abandona el Mundial por el nacimiento de su hijo y le llueven críticas

El extremo vuelve a su país para ver nacer a su hijo y recibió críticas minoritarias de algunos periodistas

Jasikevicius, exjugador y técnico de baloncesto, habló en su día de la importancia de ver nacer a un hijo

Jasikevicius, sobre perderse un partido por ver nacer a un hijo

Simonas Baranaukas

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Hay partidos que se juegan una vez cada cuatro años. Y hay momentos que suceden una sola vez en la vida.

Jérémy Doku ha decidido que no quiere perderse el segundo. El extremo belga abandonará temporalmente la concentración de Bélgica en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá para asistir al nacimiento de su primer hijo. Después regresará para reincorporarse a la selección y continuar el torneo, pero tiene claro que quiere estar presente cuando llegue el gran día. Una decisión que ha generado debate en Bélgica y que ha vuelto a plantear una vieja pregunta: ¿hasta dónde debe llegar el sacrificio de un deportista profesional?

El propio futbolista ya había adelantado días atrás que su prioridad era acompañar a su pareja cuando naciera el bebé. "Es mi primer hijo y definitivamente quiero estar allí", explicó durante la concentración mundialista. La federación belga, consciente de la situación, trabaja desde hace semanas para facilitar el viaje y permitir que el jugador pueda ausentarse el menor tiempo posible.

Sin embargo, no todo el mundo lo entiende de la misma manera. Una periodista belga criticó duramente la postura del futbolista y cuestionó que un jugador abandone la concentración en pleno Mundial, incluso aunque sea por unas horas o unos días. Las críticas encontraron eco en algunos sectores que consideran que la máxima competición futbolística exige una dedicación absoluta.

Pero la reacción mayoritaria ha sido muy distinta. Miles de aficionados han defendido al futbolista en redes sociales, recordando que el nacimiento de un hijo es un acontecimiento irrepetible. Un partido puede volver a jugarse. Un Mundial puede volver a disputarse. El primer llanto de un hijo, no.

Las palabras de Jasikevicius

El debate recuerda inevitablemente a una de las respuestas más célebres que ha dejado el deporte en los últimos años. En 2017, el entrenador lituano Šarūnas Jasikevičius fue preguntado por la ausencia de uno de sus jugadores, Augusto Lima, que había abandonado a su equipo durante unas semifinales para asistir al nacimiento de su hija.

La respuesta se convirtió en viral y todavía hoy sigue compartiéndose como una lección sobre las prioridades en la vida.

"¿Tienes hijos?", preguntó Jasikevičius al periodista. "Cuando los tengas lo entenderás. Es la máxima experiencia humana". Después fue todavía más lejos: "Nada puede ser más majestuoso que el nacimiento de un hijo. Ni los títulos ni ninguna otra cosa".

Han pasado casi diez años desde aquella rueda de prensa, pero el mensaje sigue vigente. El deporte de élite ha evolucionado. Los clubes y las federaciones hablan cada vez más de salud mental, conciliación y bienestar personal. Lo que antes podía interpretarse como una falta de compromiso hoy se entiende, en muchos casos, como una muestra de humanidad.

Doku no está renunciando al Mundial. No está abandonando a Bélgica. Simplemente ha decidido que, durante unas horas, existe algo más importante que el fútbol.

Y quizá ahí reside la verdadera noticia. Que en un deporte acostumbrado a exigirlo todo, incluso los protagonistas empiezan a recordar que hay momentos que valen más que cualquier resultado.

Porque si algún día Bélgica levanta la Copa del Mundo, Doku podrá volver a ver las imágenes de la final tantas veces como quiera. Lo que nunca podría recuperar sería el instante en el que nació su primer hijo.

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