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MUNDIAL 2026

CRÓNICA Final del MUNDIAL | Ferran Torres le da a España con un gol épico su segunda estrella

El gol de Ferran Torres a Argentina en el minuto 106, diez antes que Iniesta en Sudáfrica 2010 ante Países Bajos, ha entrado con letras de oro en la historia del fútbol español. El primer valenciano en sumar minutos en una final lo hace con la acción de la victoria

Así ha sido la celebración del gol de Ferran Torres en el Roig Arena

Miguel Ángel Montesinos

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València

El pueblo español disfruta de una noche para la historia. Por segunda vez, el equipo nacional de fútbol se ha coronado campeón del mundo. Dieciséis años después de la primera, llega la segunda estrella que lucirá bordada en la camiseta de España después de una épica victoria en el estadio MetLife de Nueva York frente a la Argentina de Lionel Messi (1-0). El minuto 106 ya pertenece para siempre a la leyenda del fútbol español. Ferran Torres marcó el gol que convirtió a la Selección en bicampeona del mundo.

La 'Roja' ha dejado las estrellas para el escudo del pecho. Sobre el campo, los futbolistas de Luis de la Fuente han sido un equipo mayúsculo por encima de lucimientos individuales, de brillos fugaces. El fútbol de control apagó la luz de Cristiano Ronaldo y Portugal, incluso la de Kylian Mbappé y Francia, y este domingo 19 de julio la del astro sobre los astros, Messi, y su querida Argentina.

La final del Mundial de Estados Unidos hizo justicia con la mejor selección del torneo, una España que se presentó a la cita neoyorquina con una solidez inédita, un solo gol en contra y ni un solo minuto perdiendo ante nadie. Y así ha continuado y así ha acabado la Copa del Mundo. El escenario de unas gradas repletas de animosos argentinos no alteró la respiración del equipo hispano: milimétrico en cada pase hasta reventar de cansancio a un rival que venía con el desgaste acumulado de las prórrogas ante Cabo Verde y Suiza, además de las remontadas continuas.

Trump se resistía a salir de la foto y dejar todo el protagonismo a los nuevos campeones del mundo de fútbol

Trump se resistía a salir de la foto y dejar todo el protagonismo a los nuevos campeones del mundo de fútbol / EFE

Sin el balón en sus pies, las amenazas argentinas, en especial Messi, se redujeron a la mínima expresión. Un plan, el del dominio de la posesión, en el que siempre creyó el equipo, pese al infortunio de no poder abrir el marcador hasta 106 minutos después del inicio.

Solo España fue a por el triunfo

El balón echó a rodar bajo la película dibujada en los días previos. Los albicelestes, replegados y dispuestos a defender su territorio por lo civil o por lo criminal ante la permisividad del colegiado, el esloveno Slavko Vincic. La pelota la tomó la Selección española, que también se adueñó del global de ocasiones de gol en el primer tiempo.

Lamine Yamal, tras una genialidad de Dani Olmo en la mediapunta, se quedó cerca de Emiliano Martínez, pero su disparo con la zurda fue demasiado blando. Solo el toque en la pierna de un defensa rival hizo sudar al portero. Poco después, en un contexto en el que España trataba de abrir la 'lata', Mac Allister se salvó de haber visto la cartulina amarilla después de una durísima entrada al tobillo de Olmo.

El calor y un campo en un pésimo estado, indigno para una final de la Copa del Mundo, eran dos obstáculos más en el camino hacia la portería del 'Dibu'. Mac Allister interrumpió una acción con la mano, aunque Vincic volvió a mirar para otro lado. Falta sin más.

Entre la maraña de piernas argentina, una nueva combinación española le dejó la pelota cerca de la frontal a Mikel Oyarzabal. Su zurdazo, sin embargo, caminó demasiado centrado y el arquero de la Albiceleste la atajó sin complicaciones. Precisamente, a los 40 minutos, el atacante de la Real Sociedad provocó la primera amarilla de los argentinos. Se la llevó Lisandro Martínez al cortar el inicio de un contragolpe.

Como en la semifinal, la posición adelantada de Unai Simón resultó decisiva para contrarrestar el único atisbo de peligro argentino, los envíos en largo. El más amenazante uno a Julián Álvarez que requirió toda la atención del portero español.

Al filo del descanso Marc Cucurella, cada vez más incisivo, se animó a probar desde la distancia. Su chut se marchó desviado, aunque metiendo el miedo en el cuerpo de Martínez.

La primera mitad concluyó con la lesión de Lisandro Martínez, precisamente, el único jugador con tarjeta. En su lugar entró un viejo conocido del Valencia CF, Nicolás Otamendi.

A la vuelta del interminable descanso organizado por la FIFA para las actuaciones musicales, el primero en mover piezas desde el banquillo fue Lionel Scaloni. Leandro Paredes entró al césped del MetLife Stadium en busca de la pelota perdida por Argentina. Pero la primera fue de nuevo de los rojos. Un chut centrado de Álex Baena, que detuvo lanzándose con facilidad el 'Dibu'. Lo que aportó Paredes fue juego sucio, un empujón sin balón a Rodri, aunque la amarilla solo le cayó por protestar a gritos al colegiado en la trifulca posterior que se generó.

Posteriormente, Dani Olmo tampoco atinó con un nuevo disparo centrado, aunque esta vez, al bote, dificultó al portero. Transcurrida la hora de juego, decidió hacer los primeros cambios. Se retiraron Fabián Ruiz y Oyarzabal. Pedri y el valenciano Ferran Torres, que al poco tiempo remató de cabeza a las manos del portero, fueron los elegidos. Doce minutos después, con el objetivo de derrumbar el sistema defensivo argentino, llegó la hora de Nico Williams y Mikel Merino por Baena y Olmo.

La Roja se volcó, lo intentó con todo, con fútbol y con corazón. Pedri la envió a las manos del meta tras un empujón en la frontal. Después, Cubarsí, emulando el chut de cuartos ante Bélgica. Con un despejo poco ortodoxo, Martínez salvó el gol. Los desmarques de Ferran y Nico le dieron un plus de electricidad al ataque. Un centro del jugador del Athletic lo remató de cabeza en el segundo palo Aymeric Laporte, pero la bola tocó en un defensa y perdió velocidad para que la agarrase Martínez.

El '7' de España, el '7' de Foios, lo intentó otra vez con un remate a la media vuelta en el área, a servicio de Merino. Salió fuera. Los 90 minutos reglamentarios finalizaron con la segunda amarilla de Enzo Fernández después de un atropello a Pau Cubarsí. Sin discusión. Y una acción final, una falta provocada perfectamente por Ferran, estaba destinada para Lamine. Lo decía con los labios y la puso de maravilla, pero las manoplas de Martínez mandaron definitivamente el choque al añadido, al que la 'Roja' llegó con un jugador más.

A la prórroga con un jugador más

En la prórroga aumentó la polémica con un gol anulado a España por falta de Mikel Merino a criterio de Vincic. Nico Otamendi exageró un roce con la bota del atacante español, y el tanto de Nico Williams no subió al marcador. Otro centro de Williams lo remacharía con la cabeza Merino, pero el balón no quería entrar, parecía argentino.

El éxtasis español llegó en la segunda mitad del añadido. Glorioso. Ferran Torres, diez minutos antes que Andrés Iniesta en Sudáfrica 2010, abrió por fin el partido con un gol fantástico. Nico bajó maravillosamente con la cabeza el centro de Pedro Porro y Ferran, con el instinto del 'killer', la puso en el interior de la red con la izquierda (1-0, m. 106). El fútbol hizo justicia después de 20 ocasiones y 12 disparos a puerta.

Incluso Ferran llegó a firmar el segundo, pero los árbitros lo anularon por fuera de juego, según el semiautomático del VAR, por milímetros... Y Nico, en un contragolpe, con un sensacional regate a Medina, se plantó en el área para la sentencia pero erró el último dribbling.

Al filo del 120', Argentina tuvo el empate en las botas de Senesi. El primer acercamiento con peligro lo abortó una sensacional acción defensiva de todo el grupo. Messi había iniciado la jugada con una pillería desde el costado izquierdo. En el siguiente córner llegó la segunda ocasión para la Albiceleste. Giuliano Simeone se encontró el balón solo en el punto de penalti... El país entero contuvo la respiración. El remate del hijo del 'Cholo' se marchó alto. Cinco minutos más tarde, España era campeona del mundo. Rodri acabaría siendo elegido Balón de Oro del torneo, Pau Cubarsí el Mejor Joven y Unai Simón el Guante de Oro tras encajar un único gol en ocho partidos. Olé, olé y olé.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos, entregó la Copa del Mundo de la FIFA al capitán Rodri Hernández, alma mater del grupo y extensión sobre la hierba de Luis de la Fuente. El sueño se ha hecho realidad y el equipo de todos se ha puesto a la altura de otras grandes selecciones como Francia y Uruguay, ambas bicampeonas del mundo. Pero cuatro años es demasiado tiempo. Carpe diem: Foios, la Comunitat Valenciana y toda España celebran una noche eterna. Por segunda vez, ¡campeones del mundo! Enhorabuena a todos.

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