Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Un punto deprisa y corriendo en El Sadar

El disparate de las inscripciones a última hora y en la segunda jornada, como si de un escenario circense se tratase, fue suavizado con un positivo empate ante Osasuna, pero que evidencia el amplio margen de mejora que tiene un equipo de Luís Castro destinado a dar guerra otra vez en Primera División

Ryan fue el mejor del partido.

Ryan fue el mejor del partido. / LALIGA

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Rafa Esteve

Rafa Esteve

València

Nunca está de más sumar puntos a domicilio. Los empates, y más fuera de casa, siempre son bienvenidos en una Primera División cada vez más competitiva, donde el Levante volverá a pelear contra viento y marea por mantenerse tras la hazaña de la temporada pasada. Son ya dos jornadas consecutivas lejos del Ciutat de València para arrancar LaLiga y, después de sumar un buen punto ante Osasuna en El Sadar, el equipo de Luís Castro no solo sabe que tiene potencial de sobra en sus filas por explotar, sino que aún tiene mucho margen para mejorar sus pretensiones independientemente de las variaciones que sufrirá la plantilla hasta final de temporada. No obstante, el club, inestable como pocos a nivel nacional, genera inseguridad a la hora de proporcionar herramientas competitivas en tiempo y forma. El disparate de inscribir a sus fichajes en la segunda jornada de LaLiga deprisa y corriendo, para que después solo terminen jugando dos (Thiago Fernández y Hugo Sotelo), es digno de un escenario circense, pero es el contexto al que la anterior gestión ha condenado a una entidad completemente desubicada en un laberinto económico del que parece incapaz de salir.

Nunca El Sadar fue un estadio sencillo. Ni para el Levante, ni para cualquier rival. Pero los pupilos de Luís Castro transmitieron unas impresiones que fueron en fase ascendente. El Levante se negó a entregar las armas desde el inicio y, pese a que Osasuna apretó las tuercas en los primeros compases del partido, igualó fuerzas y miró de frente a un equipo llamado a ser una de las sensaciones del campeonato. El cuadro de Luis Miguel Ramis amenazó, sobre todo, por as bandas, con Mathew Ryan sosteniendo a los granotas y agigantándose bajo palos como durante el tramo final de la pasada temporada. Hubo, en ocasiones, que aguantar el tipo, pero fue el Levante el primero en amenazar la portería adversaria con peligro. Roger Brugué, liberado de la sanción que arrastró desde la penúltima jornada de la 25/26, estrelló contra el larguero un centro exquisito de un Bardeli que, saliendo desde la partida, dejó destellos de su talento. A pesar de ello, Osasuna no dio su brazo a torcer, y agitó los corazones de los presentes en El Sadar por mediación de Rubén García y Moncayola. El '14', con una pelota parada desde más de 30 metros, rozó la escuadra de un Ryan que, en el 44', sacó una mano que impidió un tanto dirigido a la escuadra de Moncayola.

De hecho, la relevancia de Ryan aumentó según transcurrieron los minutos. Ya en la segunda parte, el meta australiano voló sin motor para negarle el gol a un Ante Budimir que, pocos minutos después, se topó con el palo. El croata recogió un rechace dentro del área, se plantó frente al arquero, se deshizo de su marca y ejecutó un lanzamiento que, entre Mandi y la madera, no acabó en el fondo de la red para fortuna granota. No obstante, ni un golpe de suerte fue capaz de aprovechar el Levante. Sergio Herrera tocó el balón con la mano, cuando recibió un pase defectuoso de Herrando que intentó corregir frente a la presión de Iván Romero, y provocó un libre indirecto que se estrelló en la barrera. Aun así, los pupilos dirigidos por Luís Castro tuvieron dos oportunidades más: Olasagasti probó los guantes de Sergio Herrera con un disparo lejano e Iván Romero, desde larga distancia, buscó una escuadra a la que le quedó pocos centímetros para encontrarla. Vistas las circunstancias, y con solo dos inscripciones sobre el terreno de juego a pesar de las prisas, el Levante terminó conformándose con el punto, consciente de que aún tiene mucho margen de mejora y de que cuenta con potencial suficiente como para dar mucha más guerra.

Tracking Pixel Contents