El Villarreal CF ha realizado esta pasada semana dos operaciones de mercado, dos traspasos, con un denominador común: la venta no es al 100% para el club receptor del futbolista, es decir, el Submarino se queda un porcentaje de los derechos del futbolista que es vendido. Es el modelo Gerard, el que utilizó el club que preside Fernando Roig cuando mandó al por aquel entonces canterano, Gerard Moreno, a foguearse en el Espanyol, pero quedándose con el 50% de sus derechos y teniendo una opción de compra inferior a la cláusula de rescisión que tendría que depositar cualquier otro club.

Un método que ha ido cuajando en el fútbol moderno y del que el Submarino es pionero. El caso de Gerard fue en 2015, cuando se marchó al Espanyol por el 50% de los derechos y una cláusula de rescisión de 40 millones, aunque para el Villarreal recuperar el otro 50% de su pase era solo de 20 kilos. Y las buenas prestaciones del barcelonés, que llegó a ser capitán del conjunto periquito, provocaron que los amarillos lo compraran por dicha cantidad. Todo un acierto vistas las dos últimas temporadas que lleva el internacional español, que acumula dos ejercicios siendo el Trofeo Zarra al máximo goleador nacional y que en esta pasada campaña 2020/21 fue el 2º en el Trofeo Pichichi y el 8º mejor artillero de toda Europa.

‘CAZORLITA’, EJEMPLO

Sin saberlo, y en este caso no fue exactamente igual, ya que no se reservó ningún porcentaje del jugador, el Villarreal fue pionero con la operación de Santi Cazorla al Recreativo de Huelva en 2006, cuyo pase podía recomprarlo en el siguiente ejercicio por 1 millón de euros, que es lo que sucedió en 2007.

Quince años después, el Submarino ha reinventado su fórmula y, además de lo que hizo con Gerard, el consejero delegado, Roig Negueroles, está poniendo en práctica operaciones similares, especialmente en aquellos jugadores jóvenes que no tienen cabida inmediata en el primer equipo y que se les atisba un buen futuro, por lo que no quieren desprenderse de ellos al 100%.

VARIOS CASOS

Son casos como las ventas que se produjeron la pasada semana. El pasado jueves se conoció el traspaso de Mario González al Sporting de Braga portugués por 1,5 millones de euros, una operación en la que el club luso adquiere el 75% de los derechos y el Submarino mantiene un 25%.

A su vez, el viernes se oficializó la salida de Enric Franquesa, que el pasado año estuvo cedido en el Girona y el anterior en el Mirandés, al Levante, por un millón de euros y el 50% del pase. Los amarillos se guardan dos opciones de recuperarlo muy asequibles las dos siguientes campañas.

Fórmulas que el club seguirá poniendo en práctica en la operación salida de sus futbolistas jóvenes y con posible futuro.