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Ciclismo

Vingegaard da otro toque de atención y logra el segundo triunfo en el Giro

El danés respondió al ataque del austríaco Gall, al que superó a 900 metros de la meta con el portugués Afonso Eulálio, que resiste como ‘maglia rosa’. Este lunes, descanso.

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EFE

Dos llegadas en alto y dos victorias de Jonas Vingegaard, impulsado como si fuera el Artemis dando vueltas alrededor de la Luna. No es todavía líder del Giro porque el corredor portugués Afonso Eulálio resiste como un héroe que no se quiere desprender de la ‘maglia rosa’, pero es más fuerte que el austríaco Felix Gall, el único ciclista que por ahora le planta cara y no se vislumbra a nadie más en el horizonte. La ronda italiana ya huele a victoria danesa cuando faltan todavía dos semanas de competición. Este lunes hay programada jornada de descanso y el martes la única contrarreloj de la carrera.

Gall es el jefe de filas del Decathlon francés, el equipo que se prepara a luchar por el Tour con el joven Paul Seixas. En el Giro son capaces de conducir el ritmo del pelotón durante la mayoría de los 184 kilómetros de la novena etapa. Es el equipo del austríaco el que controla la carrera y vigila que la escapada en la que están, entre otros, el italiano Giulio Ciccone y el colombiano Eder Rubio, del Movistar, no se salga de madre. Sin contratiempos, por lo tanto, hasta que llega el momento decisivo, la ascensión final a Corno alle Scale, en los Apeninos, nadie se mueve mientras la fuga entrega minutos.

Gall lo intentó, que siempre es un mérito, un poco de emoción para que dé la sensación de que Vingegaard todavía no tiene el Giro sentenciado. Y atacó, con brillo y coraje. Quedaban 2,5 kilómetros para llegar a meta. ¿Cómo reaccionó el danés? Ni se levantó del sillín. Lo pilló con facilidad, lo marcó hasta que quedaban 900 metros; el instante para levantarse de la bici, dejar clavado a Gall e ir a por la victoria sin olvidar la ceremonia (que ya empleó en la Volta) de besar la foto de su pareja y dos hijos para dedicarles el triunfo.

Capítulo aparte mereció el comportamiento de Eulálio, un corredor portugués de 24 años que disfrutaba más de la ‘mountain bike’. De hecho, bajó del monte y se subió a la bici de carretera porque pagan mejor y ahora es el principal activo del Bahrain (el equipo irá al Tour con Pello Bilbao y Lenny Martínez como jefes) para destacar en la clasificación general. Es el prototipo de ciclista que se coloca líder de una carrera gracias a una escapada (la que formó junto a Igor Arrieta en la quinta etapa) y lanzarse del anonimato a la fama. Es lo que hizo, por ejemplo, Claudio Chiappucci en el Tour de 1990 para convertirse luego en el rival insignia de Miguel Induráin.

La actuación española, en cambio, se concentra ya en la buena voluntad que puedan poner tres ciclistas: un vasco (Markel, el hijo de Joseba Beloki, 11º), un catalán (David de la Cruz) y un andaluz (Juanpe López, que fue líder del Giro durante diez etapas en 2022). Enric Mas, en cambio, volvió a descolgarse en la segunda llegada en alto y cruzó la meta a más de cinco minutos de Vingegaard. El danés volvió a recortar tiempo y ahora está a 2.24 minutos de Eulálio antes de la contrarreloj del martes, llana y con 42 kilómetros.

Clasificación de la novena etapa.

Clasificación de la novena etapa. / GIRO DE ITALIA

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