Trabajar para despertar vocaciones científicas y tecnológicas en las niñas es una apuesta por un futuro más justo, sostenible e igualitario. Programas como Efigy Girls de Fundación Naturgy permiten desarrollar el talento aportando referentes, confianza y oportunidades.
Según ha comentado en alguna entrevista, Sara García Alonso tuvo curiosidad desde pequeña por entender cómo funcionaba el mundo. Hoy es la primera mujer española seleccionada por la Agencia Espacial Europea como astronauta de reserva y se ha convertido en un referente para miles de niñas que, al verla, descubren que la ciencia, la tecnología o la ingeniería también puede ser su lugar. Las referentes abren caminos, despiertan preguntas y, sobre todo, hacen posible que muchas niñas se imaginen a sí mismas ejerciendo profesiones que tradicionalmente han tenido poca presencia femenina.
Sin embargo, la realidad sigue mostrando una brecha de género en las vocaciones STEAM—ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas—, no por falta de capacidad, sino por estereotipos, ausencia de referentes cercanos o falta de confianza. Ante este escenario, iniciativas como Efigy Girls que actúan desde edades tempranas son más que necesarias para cambiar el rumbo.
Formar hoy a las ingenieras del mañana
Efigy Girls es un proyecto educativo de Fundación Naturgy dentro del programa Efigy Schools. Tal y como explica Anna Alacid, orientadora del programa, “el objetivo principal es fomentar las vocaciones científicas en las niñas en edades tempranas y recoger ese interés que poco a poco, a medida que se van haciendo mayores, van perdiendo”. Esto se hace a través de una formación práctica, colaborativa y conectada con los grandes retos del presente, como la sostenibilidad o el cambio climático.
“Desde su puesta en marcha en el curso 2019-2020, han pasado más de 600 niñas”, señala Alacid. La orientadora del programa añade que en el curso 2025-26 se han sumado centros valencianos, alcanzando el mayor número de centros hasta la fecha. Esto demuestra que el impacto de Efigy Girls en las niñas ha ido en aumento con los años.
Pero más allá de las cifras, Efigy Girls trabaja en algo intangible pero fundamental: la autoconfianza. “Es un programa consolidadísimo y lo que les damos es una formación práctica y unos objetivos para que ganen confianza y conozcan algunas opciones tanto académicas como laborales que quizás no conocían”, explica su coordinadora. Opciones vinculadas, entre otros ámbitos, a los nuevos empleos verdes y a un mercado laboral en plena transformación.
En contacto con referentes reales
Uno de los pilares del programa es el contacto directo con referentes femeninos actuales y cercanos. Mujeres que trabajan hoy en sectores energéticos, tecnológicos o científicos y que acompañan a las alumnas a través de mentorías. Para muchas niñas, es la primera vez que ponen rostro a profesiones que hasta ahora sentían lejanas. “Les presentamos a trabajadoras del propio grupo Naturgy y les hacen una mentoría. Son esas mujeres en las que pueden verse reflejadas”, destaca Anna Alacid.
Un espejo necesario para que las niñas no solo aprendan a programar o diseñar soluciones tecnológicas, sino que se visualicen a sí mismas ocupando esos espacios en el futuro. En este recorrido, el aprendizaje no solo se mide en conocimientos técnicos. En algunos centros, además, el programa se ha convertido en una herramienta de reconstrucción emocional y comunitaria tras la situación que han vivido recientemente. “El aprendizaje más emocionante es ver cómo estas chicas se reconstruyen desde el aprendizaje y no desde la desgracia que fue la DANA”, explica Alacid, poniendo el foco en valores como la resiliencia y la capacidad de resurgir que están presentes en Sumando Energías por Valencia, un plan de actuación puesto en marcha por Fundación Naturgy, destinado a apoyar la recuperación de las zonas afectadas por la DANA en la Comunidad Valenciana.
Aprender juntas para transformar el entorno
Uno de los centros educativos que han participado en esta edición es el IES La Sénia, en Paiporta (Valencia), un municipio que fue duramente golpeado por la DANA. Allí, Efigy Girls no solo ha despertado vocaciones STEAM, sino que ha reforzado la cohesión de una comunidad educativa marcada por la adversidad. Y es que, para la recuperación, la colaboración fue clave, ya que contó con voluntariado de alumnado, familias y profesorado, fortaleciendo así el sentimiento de pertenencia.
Mónica Camiña, jefa del departamento de Tecnología del centro, participa en Efigy Girls con un grupo de alumnas. “Yo doy la clase de Robótica en 2º de la ESO, y eran unas niñas que ya se habían apuntado a esta asignatura y tenían ese interés”, explica Camiña. Efigy Girls les ha permitido ir un paso más allá, conectando su aprendizaje con otros centros y con problemas reales. El reto en el que trabajan está relacionado con el cambio climático y la movilidad urbana, y lo están haciendo en colaboración con un centro educativo de Canarias. Mientras las alumnas canarias están diseñando y programando un autobús para que circule, las de Paiporta están desarrollando un sistema de control de acceso mediante sensores, semáforos y barreras robotizadas. Una experiencia que combina programación, trabajo en equipo y concienciación medioambiental.
El impacto es evidente, tal y como asegura Mónica, “a las niñas les ha motivado muchísimo el tema de colaborar con otros coles”. No solo por el aprendizaje técnico, sino por sentirse parte de una red más amplia de niñas que comparten inquietudes y talento. Además, el programa ha dotado al centro de recursos tecnológicos avanzados. “Gracias a Fundación Naturgy con Efigy Girls tenemos un robot Lego de última generación, el robot Spike, y las niñas pueden aprender a programar en estas plataformas que son el futuro de la programación”, señala Camiña.
En un contexto donde hay un retroceso en la elección de carreras tecnológicas por parte de las niñas, iniciativas como Efigy Girls aportan visibilidad, referentes y experiencias con las que construir un futuro desde la igualdad.
Emisiones generadas durante este proyecto
1/3217,20 kg CO2 eq
- 45% transporte
- 5% energía consumida
- 38% catering
- 12% alojamiento
Neutros en CO2
2/3Las emisiones generadas equivalen:
- A 3 viajes de una persona en avión de Madrid-Barcelona.
- A 11 árboles absorbiendo emisiones durante un año.
- Al 10% del consumo energético de un hogar durante un año.
Medimos, reducimos, neutralizamos
3/3#BuenaHuella es una iniciativa liderada por Naturgy que reúne a los principales grupos de comunicación del país bajo un mismo proyecto de comunicación sostenible. Se trabaja en la medición, la reducción y la neutralización de las emisiones de CO2 de todos los contenidos, aplicando medidas para minimizar su impacto medioambiental, desde la ideación hasta su difusión.
Esta iniciativa forma parte de la estrategia del grupo Naturgy para seguir impulsando iniciativas que contribuyan a mitigar los efectos del cambio climático y favorecer la transición energética hacia una economía neutra en carbono.
Con #BuenaHuella, Prensa Ibérica también se adhiere a las buenas prácticas de sostenibilidad, minimizando la huella de carbono en la elaboración de estos contenidos, así como en otros que se producen desde la redacción. El compromiso en el proceso de producción y distribución de este proyecto se ha materializado principalmente al contar, para el rodaje del documental, con nuestro equipo de producción con sede en Valencia. De este modo, se han reducido al máximo los desplazamientos.
Asimismo, para el desarrollo posterior de los contenidos hemos trabajado en espacios con ventanales que favorecen el uso de luz natural, una persona del equipo de producción acude caminando a la oficina y el resto utiliza el transporte público para minimizar el impacto medioambiental. A ello se suma que tanto el sitio web como las imágenes utilizadas se han optimizado para reducir al máximo nuestra huella de carbono.