20 de julio de 2018
20.07.2018
20/07/2018

Marcelino con el cuchillo entre los dientes

El entrenador del Valencia CF no quiere una plantilla de 25 jugadores

20.07.2018 | 13:15
Marcelino con el cuchillo entre los dientes

Los fichajes son la salsa del verano, el Valencia CF ha formalizado ya cuatro y como escuchamos al entrenador quedan por venir otros cuatro y quizá cinco... O seis, añadiría yo por si acaso, aunque es cierto que Marcelino no quiere una plantilla de 25 jugadores. Ahora mismo, contando a Coquelin y los cuatro jugadores que todavía espera, tendría 26, por lo que además de fichajes hay que esperar también varias salidas en las próximas semanas. Ningún problema para Mateu Alemany, que los irá colocando sin prisa pero sin pausa. Hay que entender que para el asturiano plantilla corta contando con que hay tres competiciones fuertes serán como máximo 23 futbolistas, por lo que al menos le sobran tres de los que se lleva a Suiza con ficha del primer equipo, sin contar los del filial. Nacho Gil es evidentemente el primero porque de hecho ya estaba fuera, los otros dos saldrán seguramente del trío Vezo, Medrán y Racic. Y Zaza, porque Marcelino deja bastante claro que su intención es que salga aunque en este caso para cambiarlo por otro. Estas son las cuentas del míster, las que estaría repasando mentalmente para no equivocarse cuando se hizo el silencio en la sala de prensa. Un Marcelino que, por cierto y hablando de todo un poco, es el mejor de todos los fichajes con permiso del 'pulpo' Kondogbia. Estabilidad es la palabra utilizada por el presidente Anil Murthy, una palabra que antes había escuchado muchas veces a otras personas pero ellos son los que la han conseguido para el Valencia CF.

Esa es la clave. Y hoy, esa estabilidad pasa de una manera muy clara y evidente por dar un pasito más y consolidar al equipo en la Champions League durante varias temporadas, de ahí que el discurso de todos, incluído el de Marcelino, sea que entrar entre los cuatro primeros es el objetivo y la prioridad absoluta. Así, sin miedo a que alguien todavía pueda atreverse a echarles en cara falta de ambición. Ese objetivo es el que es, el prioritario pero no el único. Porque ojo, no se vayan a creer que este entrenador tiene previsto ir a la Liga de Campeones a pasearse, decir qué bonito fue mientras duró y qué lastima que no pudo ser... Su primera Champions... Ni pensarlo. Al asturiano, todo lo contrario, lo veo a muerte y con el cuchillo entre los dientes, lo imagino ya en la banda dándolo todo en cada uno de esos seis partidos para intentar superar la fase de grupos y pasar a las eliminatorias de octavos. ¿Ustedes no? Al tiempo.


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