15 de octubre de 2018
15.10.2018
15/10/2018

Los que han mareado a Rodrigo

El destino y este enloquecido calendario del fútbol han querido que Luis Enrique pueda tener un papel importante en la recuperación de Rodrigo

15.10.2018 | 10:57
Los que han mareado a Rodrigo

El destino y este enloquecido calendario del fútbol han querido que Luis Enrique pueda tener un papel importante en la recuperación de Rodrigo Moreno. En sus manos está ahora el futbolista y de momento el plan parece hasta diseñado y preconcebido, el delantero se fue con La Roja hace una semana pasado de vueltas y el seleccionador lo recibió con los brazos abiertos pero le dio descanso en el partido de Gales, el amistoso. La segunda parte es que le dé toda la confianza en el de Inglaterra porque, después de descansar, es lo que más necesita. Jugar, verse importante, marcar. Físico adecuado y cabeza en el sitio se traducen para un delantero en goles y el mejor y más reciente ejemplo es el de Alcácer, del cielo a la tierra entre Barcelona y Dortmund. Confiamos en que Luis Enrique nos devuelva un jugador no nuevo, pero sí reseteado y preparado para lo que viene. Ahora que todo el mundo habla de Alcácer, porque sin duda se lo ha ganado, hay ganas de volver a ver al Rodrigo en modo Premier, el mismo que parecía comerse el mundo en pretemporada y en el comienzo de La Liga hace poco más de un mes.


Marcelino

Si hablo de recuperar a Rodrigo Moreno es porque el propio entrenador del Valencia CF ha reconocido que en un momento dado el jugador entró en cortocircuito, tanto físico como mental. Marcelino, que ha concedido alguna entrevista recientemente, se atribuye la parte de responsabilidad que atañe al físico del jugador y lo explica: reconoce que acabó por sobrecargarlo de minutos cuando quería ganar partidos y tanto Gameiro como sobre todo Batshuayi todavía no estaban para competir. Y Rodrigo, que abrió la temporada con un partidazo y un gol frente al Atlético, empezó a diluirse y desapareció. Lo otro, la otra parte, ya es cosa suya y de lo mucho o poco que se dejara marear por el Real Madrid en aquellas semanas del mes de agosto, antes de cerrares el mercado de fichajes, porque si el entrenador se refiere a ello será porque algo ha visto o algo sabe del asunto. Al final, marear, marear y total para no pagar, aunque en su pecado llevan también la penitencia. Todo un Real Madrid, con Lopetegui, cuatro partidos sin hacer un gol...


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