07 de enero de 2019
07.01.2019
07/01/2019

Una semana y dos finales para Marcelino

Peter Lim, Mateu Alemany y Anil Murthy no van a echar a Marcelino por la derrota de Vitoria y, en el caso nada descabellado de que lo hubieran hecho, tampoco sería por ese partido

07.01.2019 | 13:03
Una semana y dos finales para Marcelino

Peter Lim, Mateu Alemany y Anil Murthy no van a echar a Marcelino por la derrota de Vitoria y, en el caso nada descabellado de que lo hubieran hecho, tampoco sería por ese partido sino por muchos más en los que su equipo no ha sumado los tres puntos, por razones que con la llegada del invierno van evolucionando desde la falta de puntería hasta la climatología adversa. Nadie lo ha querido despedir, todos saben el problema que supone para este proyecto el fracaso de Marcelino, otra cosa es la responsabilidad que tiene cada uno de hacer análisis fríos y tomar decisiones necesarias, por duras que sean. Y ya de paso conviene no confundir la opinión del presidente en sus cuchicheos habituales con la postura de Meriton. Anil Murthy es el presidente del Valencia CF, pero no es Peter Lim. Es el presidente pero no el que decide y ordena en las cuestiones de máxima importancia que afectan a la sociedad, algo que por otro lado no es una innovación que hayan traído los asiáticos, es una situación que ya hemos vivido otras veces en el Valencia CF.

En Gijón

Hoy Marcelino sigue siendo entrenador del Valencia CF y lo que tiene que hacer es no dar más argumentos ni disparar al aire las pocas balas que le van quedando, como a todo entrenador que no saca el mejor rendimiento a sus jugadores y no gana partidos. También sería casualidad que lo echaran en Gijón, en su casa, pero tiene pinta que la semana va a ser larga y tensa hasta el partido del sábado en Mestalla. Valencia-Valladolid, casi nada. Son, en realidad, dos finales para él y para su equipo, en las que desde el club le están diciendo algo así como móntatelo como quieras, con dos centrales o con tres, paro gánalos o estamos todos perdidos.


Sistema

A Marcelino se le criticó mucho por no cambiar nunca el sistema y ahora le van a dar por haberlo cambiado, eso es así, pero el análisis no es así de simple. Pienso que han de ser muy poderosas las razones que le han llevado a renunciar a su 4-4-2 en uno de los momentos más delicados para él, cuando, como se suele decir, si hay que morir los entrenadores lo hacen con sus ideas. Y sobre todo porque fue él quien dijo que cambiar sería transmitir dudas a los jugadores. O es eso o es que se le van cayendo los papeles.


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