29 de abril de 2019
29.04.2019
29/04/2019

La matemática dice que sí, la imagen dice no

las dudas sobre si este Valencia CF será capaz de competir durante este último mes por la cuarta plaza y por estar en la final de la Europa League se multiplican

29.04.2019 | 11:43
La matemática dice que sí, la imagen dice no

Cuando hablábamos de que en las últimas cuatro jornadas podía pasar de todo, lo último que podíamos imaginar que pasara es lo que pasó. Y no me refiero a lo del Sevilla y el Getafe, que no ganaran entraba dentro de lo probable, sino a la incapacidad del Valencia CF para resolver su partido frente al Eibar. De los tres aspirantes a quedarse fuera de la Champions, porque ninguno de los tres probablemente la merece, es el único que jugaba en casa y además lo hacía el primero, lo que le daba cierta ventaja por la presión que suponía para los demás haber sumado los tres puntos. Desde el minuto uno se vio que algo no iba bien y pronto nos convencimos de que aquello iba a ser una lotería, jugar a no recibir gol y a que acabase entrando una aunque fuera en los minutos finales, como tantas veces. Y, también como tantas veces, no salió así.

Tampoco es que el equipo mereció perder, entre otras cosas, y como el Getafe se queja de no sé cuantos penaltis no pitados, porque el futbolista que hace el gol armero tenía que estar en ese momento expulsado por una entrada indescriptible a la altura de la rodilla de Gabriel. Así, llegó Marcelino cariacontecido a la sala de prensa, para decir que las opciones de Champions eran escasas a expensas de lo que pasara horas después. Y pasó que perdió el Sevilla y también el Getafe, con lo que la cosa queda exactamente como estaba, pero con una jornada menos. Con la sensación de haber perdido la gran oportunidad para jugar la Liga de Campeones, pero también de no haber estado a la altura en un momento clave. Digan lo que digan las matemáticas, después de no ganarle al Eibar en Mestalla, de ofrecer una imagen de debilidad alarmante durante gran parte del partido, de ni siquiera empatar, la confianza en remontar esos tres puntos se esfuma un poco más.

Moralmente el equipo no puede tirar la toalla ni puede centrarse desde hoy en exclusiva en la vía Arsenal y Europa League para llegar al objetivo de la Champions, como seguramente habría ocurrido en el caso de que Sevilla o Getafe hubieran sumado tres puntos. Y, ciertamente, dentro del alivio que supone no estar ya fuera de la lucha a pesar de todo, las dudas sobre si este Valencia CF será capaz de competir durante este último mes por la cuarta plaza y por estar en la final de la Europa League se multiplican después de lo visto ante el Eibar.

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