En la carrera por el título honorífico de mejor fichaje de la temporada, De Frutos ha acabado remontando y superando a Malsa. El extremo segoviano, de hecho, es un serio aspirante a jugador revelación de la temporada. Para terminar de coronarse le falta una convocatoria con la selección, ya sea la absoluta o la olímpica, a la que puede acceder gracias a la prórroga para los sub-24. Tanto él como Cárdenas están en puertas, aunque en contra del portero juega el hecho de que la rotación bajo palos se haya cortado.

Con el gol en Ipurua, un trallazo de primeras a centro de Clerc, ya van cuatro esta temporada. Sin embargo, la estadística en la que sobresale son las asistencias. Lleva ocho, lo que combinado con su acierto de cara a portería hace que haya participado en un tercio de los goles del equipo (12 de 37). Son números espectaculares para un jugador que debuta en Primera y al que le costó un par de meses consolidarse. Participa en una diana del equipo cada partido y medio, una media con la que su valor de mercado también se ha disparado.

De acuerdo con el portal especializado Transfermarkt es con ocho 8 millones de euros el granota más cotizado, solo por detrás de Campaña (18), Bardhi (15) y Roger (10) e igualado con Vezo y Aitor. Su cláusula de rescisión son 30 millones de euros, aunque la mitad de su pase pertenece al Real Madrid, que tiene un derecho de tanteo y está por la labor de abonar los 15 con los que podría recuperarlo sin necesidad de una negociación.

El Madrid, como en el caso de Dani Gómez, evitó incluir una opción de recompra para evitarse problemas legales, pero consciente de su proyección no le ha querido perder la pista. De ahí que ante los problemas para la renovación de Lucas Vázquez, su nombre haya sido el primero en salir a la palestra. Todos los informes técnicos lo avalan.

«Me gusta llegar a esa zona del área y he tenido la suerte de marcar el gol con el que nos hemos llevado los tres puntos», aseguró tras el partido contra el Eibar, fiel a la modestia que lo caracteriza. Y es que su temporada como granota está siendo para quitarse el sombrero, lo mismo que su integración al grupo y a la ciudad. Rápido, incisivo y con mucho olfato de cara a portería, para el equipo ha sido una bendición en partidos que se le atascaban por su capacidad para desequilibrar, una virtud que han destacado todos sus compañeros y entrenadores.