El proyecto del Levante UD para la temporada 2021/2022 lleva semanas incubándose. Prácticamente desde que la permanencia fue virtual y se iniciaron las primeras gestiones y contactos de mercado, especialmente con los agentes de los jugadores con posibilidades de salida más los renovables. Sin embargo, con la temporada finiquitada, los próximos días van a ser claves para dar un acelerón y definir con exactitud tanto objetivos como necesidades dentro de los márgenes económicos y del mercado.

Con la renovación de Sergio Postigo acordada y a falta solo de la firma, igual que la mejora de Aitor Fernández, también Dani CárdenasAitor FernándezDani Cárdenas verá recompensada su progresión después de que se haya tomado la decisión de mantener la apuesta por los dos porteros, mientras que con Duarte el club se agarra a la temporada adicional por partidos jugados. Sin embargo, más allá del adiós de Toño, Doukouré y Rochina, hay más cuestiones urgentes encima de la mesa que tienen que ver con los fichajes y sobre todo con las salidas para hacer caja. El encaje de bolillos para cuadrar los números es una cuestión que depende no solo del área deportiva y de Paco López sino especialmente del club y en concreto del presidente como responsable de las negociaciones. Y es que las posibilidades del fair-play lo condicionan todo.

Al margen de la necesidad de equilibrar los 16,5 millones de desfase antes del 30 de junio, de cara al mercado es fundamental conocer cuáles serán los parámetros económicos en los que moverse. Difícilmente habrá dinero para traspasos, ninguna novedad respecto a los últimos tiempos, por lo que la política deportiva volverá a basarse obligatoriamente en jugadores libres o cedidos con opción de compra en el mejor de los casos. Está por ver también qué posibilidades hay de desprenderse de las fichas más altas que estrechan la maniobrabilidad del club, en especial las de aquellos futbolistas como Sergio León o Coke con un rendimiento por debajo de las expectativas o la de un cedido que regresa como Hernani.

Pero, sobre todo, el quid de la cuestión está en la identidad de los futbolistas elegidos para hacer caja. Hay nombres que están encima de la mesa desde hace tiempo como Vezo y un Bardhi pendiente del escaparate de la Eurocopa. También de un Campaña que tras un año en blanco es una patata caliente por sus prohibitivos 3,2 millones de sueldo. Hoy por hoy el activo más revalorizado es De Frutos, aunque a los técnicos les encantaría poder retenerlo y tratarán de posponer su traspaso si el Real Madrid no mueve ficha con su opción de repesca.

Fichajes para el verano

En el capítulo de fichajes, las primeras posiciones subrayadas son la del lateral zurdo después del corte de contrato de Toño y la del delantero-tanque que se ha echado en falta este curso como complemento para Roger y Morales. A partir de ahí, todo dependerá del mercado, pero cualquier posición es susceptible de mejora: central, medio y extremos. Pablo Martínez tendrá hueco en la primera plantilla tras su cesión al Mirandés y se valorará la situación de Pepelu y el resto de canteranos, entre ellos el incipiente Álex Cantero. La necesidad de darle una vuelta de tuerca a la plantilla está clara, pero la realidad económica y del mercado es muy dura.