Las promesas se cumplen y si además se hacen a cambio de la salvación de un equipo, más. Eso es lo que ha sucedido en el filial del Levante UD recientemente. Hay quien dice que el inductor de la idea fue uno de los miembros del cuerpo técnico, en concreto Joan García, y hay quien dice que la promesa surgió del técnico, Alessio Lisci, pero sea como fuere lo cierto es que tras la durísima derrota del equipo en el campo del Atzeneta (en un partido que estuvo marcado por la polémica) por 3-0, desde el cuerpo técnico del filial se prometieron a sí mismos que si lograban el objetivo de no descender a Tercera División RFEF

Después vino una reacción espectacular del equipo y a medida que el final de la primera fase de la competición se aproximaba, la promesa se iba convirtiendo en posible hasta que en la última jornada el Atlético Levante se impuso al Orihuela (3-0) y su resultado, unido precisamente al triunfo del Atzeneta en el campo de la Peña Deportiva (0-2), hizo que lograse la permanencia y que incluso optase a ascender a Primera División RFEF en la segunda fase en la que, eso sí, estaba lastrado por un coeficiente de puntos muy bajo.

Acabó esa segunda fase y llegó el momento de cumplir la promesa, algo que se produjo la pasada semana, si bien es cierto que no todos los integrantes del nutrido cuerpo técnico se sumaron a la iniciativa. Los dos valientes fueron Joan y Alessio, y tenían por delante ás de 80 kilómetros desde València hasta Atzeneta. Obviamente se tuvieron que repartir los trayectos de forma muy cuidada porque no era cuestión, además con las altas temperaturas que ya están dándose, de intentar hacerlo del tirón. Según algunos de sus allegados hicieron dos noches de trayecto, una en las inmediaciones de la localidad valenciana de Benifaió y la segunda ya en la comarca de La Costera, pera llegar al tercer día según el itinerario y el horario previstos. En el Regit les estaban esperando sus familiares. Habían cumplido lo prometido.

A partir de ahí ahora viene por delante una dura temporada. De hecho, aunque el filial ha pasado de estar en la tercera máxima categoría del fútbol español a estar en la cuarta tras la reestructuración (Segunda División RFEF). Subirán algunos chavales del juvenil campeón, pero aunque parezca lo contrario la categoría va a tener a rivales muy exigentes y con solera que harán que la próxima campaña no sea nada sencilla.