El bravo juvenil del Levante tan solo sucumbió en Can Barça. Lo hizo tras encajar el 2-1 en el m. 110 en un tiro de Chus que el barcelonista Luzzi desvió con un sutil taconazo, pero hasta ese instante evidenció que esta generación puede ser fructífera. Se llegó a adelantar el juvenil granota gracias a un gol de un Borja Calvo en un partido épico porque el Barça tan solo había podido empatar en el 81'gracias a un penalti que hay que mirar y remirar y que ya enervó a los granotas.

A los chicos de Adrián Esteve les tocó nadar encima contracorriente en la recta final jugando con un futbolista menos por la expuslsión de Joan Gallego por una fea entrada en la medular con la plancha, pero que bien se podría haber quedado en una amarilla.

Una doble parada vertiginosa de un Cuñat con trazas de portero sólido permitió en los minutos finales que el equipo llegase vivo hasta la recta final, pero el choque se ensució con dos expulsiones más, la última de ellas a un Marcos que se marchó del campo haciendo un gesto en el que simulaba estar esposado como claro signo de protesta ante el arbitraje.