Aitor Fernández afronta una temporada de reseteo. Después de vivir uno de los años más difíciles de su trayectoria deportiva en el aspecto mental, el guardameta del Levante se siente fuerte para defender la portería granota con plenas garantías tras mucho trabajo lejos del aspecto deportivo. El fallecimiento de su padre le limitó en todos los sentidos, incluso sondeó la posibilidad de renunciar a la carrera que vive actualmente con la finalidad de estar al lado de su madre en pleno proceso de duelo. De hecho, el meta de Mondragón nunca quiso renunciar a seguir compitiendo en el fútbol profesional, pero el hecho de tantear la opción de marcharse al País Vasco por cuestiones personales, hubiera supuesto adaptarse al club que le hubiera ofrecido un puesto, independientemente de la categoría profesional en la que compitiese. 

«No se me pasó por la cabeza dejar el fútbol, pero veía a mi madre bastante afectada. Yo también tenía ganas de estar cerca de la familia y es verdad que me planteé volver al País Vasco dándome igual volver a Segunda División por estar cerca de la familia. Soy muy familiar y todo lo que soy a día de hoy se lo debo a ellos», reconoció en el canal de Youtube ‘En la furgo con’.

Me planteé volver al País Vasco dándome igual volver a Segunda División por estar cerca de la familia tras el fallecimiento de mi padre.

Aitor Fernández - Portero del Levante UD

Sin embargo, Aitor Fernández rompió el tabú que gira en torno a la psicología para ratificarla como una firme ayuda en situaciones de bloqueo personal. Acudir a tratamientos le sirvió para vivir el día a día desde un prisma más esperanzador y, a su vez, menos pesimista. Pese a que la muerte de su padre supuso un duro golpe en su vida, le tenía que servir como motivación para rendir al máximo nivel aunque las dificultades fueran evidentes. «La psicóloga me ayudó a cambiar el pensamiento que tenía. Me preguntaba si era lo correcto y me dijo que mi vida seguía porque mi padre no iba a volver. Cada uno tenía que seguir haciendo su vida. Me hizo ver que había que seguir adelante, incluso que a mi padre le haría ilusión verme desde arriba los máximos años posibles en Primera División», dijo el ‘13’ granota, quien, tras vivirlo en sus propias carnes, desmintió el tópico de que si «vas al psicólogo estás loco, cuando eso es totalmente mentira».

Fiel a su rutina cotidiana, alejada de la burbuja futbolística, Aitor Fernández desveló cuáles fueron sus métodos de desconexión mientras se encontró en proceso de duelo. Y, pese a que su condición de personaje público le pueda impedir realizar hábitos cotidianos, ninguno de ellos estuvo fuera de lo común. Curar la mente también pasa por momentos de tranquilidad. «Hace ocho meses falleció mi padre y, quizás sea una persona un poco rara, pero paseaba con el perro, me iba al espigón a pescar, y pasaba el tiempo pensando en otras cosas que no fuera ni el fútbol ni el fallecimiento de mi padre. Aunque fuera media hora de desconexión al día me daba la vida», comentó.

El guardameta durante la pasada campaña. F. CALABUIG

Pese a las declaraciones del portero granota, la seguridad que trasladó Aitor Fernández en cada una de sus palabras reflejaron que la crisis personal que tuvo que vivir por la muerte de su padre está superada. El ‘13’ levantinista asume su cuarta temporada en el Levante fuerte de mente tras superar sus problemas mentales mediante la resiliencia. De hecho, tal y como le indicó su psicóloga, el recuerdo de su padre le servirá para trabajar al cien por cien tanto por mantener el estatus que tiene a nivel nacional como para defender la portería de Orriols de la mejor manera posible. Además, la irrupción de Dani Cárdenas bajo palos, portero procedente del filial que ya es una apuesta de presente en el club tras sus notables actuaciones en Copa del Rey y en Primera División, le servirá de motivación para luchar por una titularidad que no está garantizada de cara a la próxima campaña. Tal y como informó este diario, el rendimiento durante los entrenamientos determinará quién juegue cada fin de semana, mediante una competencia que presume de ser muy sana. 

Con un peso importante en el vestuario, además de recuperar motivación, ya se encargó de avisar que en este curso se avecinan emociones fuertes, que la afición disfrutará con los suyos. «Estamos a buen nivel, trataremos de dejar al Levante lo más arriba posible», dijo tras el amistoso ante el Villarreal.