Su aterrizaje en València se hizo de rogar debido a la cuarentena que tuvo que cumplir para salir de China, pero Javi Pereira, cinco horas después de su llegada a la capital del Turia, se puso el mono de trabajo para testear en qué estado se encuentra la plantilla que dirigirá a partir de ahora. El técnico nacido en Badajoz realizó ayer su primera sesión de entrenamiento en las instalaciones de la Ciudad Deportiva de Buñol, contento por la oportunidad que se topó en su carrera deportiva y consciente de que tiene la responsabilidad de ser el punto sobre el que el equipo reaccione para revertir el estado negativo en el que se encuentra, antepenúltimo y sin haber registrado todavía ninguna victoria.

Desde que formalizó su vinculación con el Levante una vez rescindió contrato con el Henan Jianye, Javi Pereira depositó el foco en los distintos puntos en los que la primera plantilla necesita mejorar, y dedicó su tiempo en preparar el choque ante el Getafe dentro del aspecto táctico. Tras la primera semana de trabajo junto a Alessio Lisci y después de enviar su planificación para preparar el choque del fin de semana, el entrenador nacido en Badajoz inició su andadura sabiendo que, anteriormente, sus personas de confianza se encargaron de supervisar y adelantar el trabajo que no pudo realizar debido a la excepcionalidad de su situación.

Agustín Izquierdo, segundo entrenador, y Pedro López, asistente del equipo de trabajo de Pereira, controlan la maquinaria del conjunto levantinista desde el lunes, y ya saben cuáles son las vías por dónde percutir para obtener el máximo rendimiento de sus futbolistas. En consenso con el nuevo entrenador, existen dos aspectos en los que se quiere insistir. Así lo cree el cuerpo técnico después de las primeras valoraciones. La primera de ellas es el táctico, donde, en primera instancia, el ex preparador del Henan Jianye se moverá sobre un sistema formado por cuatro hombres tanto en la retaguardia como en la medular, acompañando dos futbolistas en la punta de lanza. Exactamente, el mismo dibujo que empleó Paco López en un elevado porcentaje durante su etapa en el banquillo de Orriols. No obstante, variará su estilo de juego según las características del adversario, aunque lo que no modificará, bajo ningún concepto, será el hecho de insistir en generar peligro en el área rival, generando jugadas a partir del centro del campo.  

Además, el pacense coloca el punto de mira en nombres propios. La sangría de goles encajados es el lastre principal de un equipo que, pese a que se haya caracterizado de disponer de alta capacidad ofensiva, muchas veces ha tenido que remar a contracorriente para sumar puntuaciones en su casillero. El técnico da galones a Rúben Vezo y a Mustafi, con la intención de rescatar sus mejores versiones y poner el cerrojo en la portería granota. Por partes, el objetivo es recuperar al portugués, quien después de brillar con luz propia durante el tiempo que permaneció cedido en el Ciutat, fue perdiendo fuelle con el transcurso de los meses. Mientras, el alemán, que quizás se encuentre en el último tren para rendir en la élite, buscará mantener una línea óptima de rendimiento después de mostrar un nivel muy irregular en sus distintas etapas. Son las primeras decisiones sobre las que se moverá el Levante de Javi Pereira, que este sábado ante el Getafe, tendrá un estreno marcado por la importancia del choque.