Javi Pereira, en su nueva etapa en el Levante, no quiere que ningún detalle se le escape. El técnico extremeño aterrizó el miércoles en Buñol y desde el primer instante se detectó qué le quería exigir a su equipo. Juego directo, finalización de jugadas y no construir la casa por el tejado. En definitiva, ser solventes en la retaguardia y efectivos de cara a portería, con la finalidad de escalar posiciones que calmen las aguas en el ecosistema de Orriols. Sin embargo, el nuevo entrenador levantinista es consciente de que la plantilla de la que se ha hecho cargo arrastra, desde inicios de pretemporada, una plaga de lesiones que le encendió las alarmas, ya que uno de los aspectos sobre los que quiere estructurar su Levante es el físico. Mejorar el rendimiento de sus jugadores y que compitan con la misma intensidad desde el minuto uno hasta el noventa. Por ello, el club levantinista incorporó una pieza a su cuerpo técnico que se encargará de comprobar que el estado de los futbolistas es el correcto. 

Fran Albert es la novedad del cuerpo técnico de Javi Pereira después de que el club anunciase que Agustín Izquierdo y Pedro López, segundo entrenador y asistente técnico respectivamente, se incorporaban a su equipo de trabajo. El valenciano aterrizó ayer en Manises y se enfundó el mono de trabajo para faenar desde el primer día de la nueva era en el banquillo, tras salir del Lugo mediante una resolución de contrato amistosa y después de que el club gallego quisiese «no perjudicar la progresión y la oportunidad única para un excelente profesional», según el comunicado. Y es que el preparador físico, que hará tándem con Gary Hall, llega a Buñol con la finalidad de reducir el riesgo de lesiones, adaptar los trabajos según los esfuerzos y dotar a la plantilla granota de una mayor capacidad física. De hecho, afronta un nuevo reto en su trayectoria deportiva alabado por el club del que salió para unirse a las filas de Javier Pereira. 

El nuevo preparador físico entrenando con el Lugo. CD LUGO

Desde el entorno del CD Lugo lamentan su marcha del Anxo Carro, pero se sienten felices por el salto a la élite que, según el mismo, «se lo ha ganado a pulso». Su método de trabajo consiste en proporcionar a sus futbolistas las herramientas necesarias para rendir en términos físicos. De hecho, en las instalaciones del club gallego cogía, sin importar el número, los campos que le hicieran falta a sus jugadores para que sus labores fueran beneficiosas. Trabajador, meticuloso, perfeccionista y de personalidad inquieta si se trata de encontrar soluciones a problemas surgidos durante la preparación, exprime hasta el final a los futbolistas de los que dispone y les 'obliga' a dar el cien por cien siempre. Característica que en el Lugo fue de vuelta con máximo respeto desde los mismos. En parte, también, por ser una persona, tal y como indica el entorno del conjunto de la división de plata, con un valor humano de gran calibre. 

Además, dentro del ambiente de trabajo, busca ampliar sus conocimientos científicos de forma constante, aporta consejos e incita al resto de sus compañeros a crecer diariamente para que todos los que le rodean sean mejores profesionales. Una serie de condiciones que invitan a dar el beneplácito de la confianza a Fran Albert, con la intención de que el Levante se favorezca de sus conocimientos para aumentar así su rendimiento físico.