Alessio Lisci estará en el banquillo contra el Huracán Melilla y también ante Osasuna. El técnico italiano aterriza mientras se espera otra alternativa pero la realidad es que es precisamente la total confianza en el entrenador lo que genera dudas por ‘timing’ más allá del duelo en El Sadar. Un genio de la táctica, gran gestor de grupo y valiente con los jóvenes. En Buñol, su figura está desde hace tiempo a la altura de la de cualquier canterano con proyección al primer equipo. Por eso hay paciencia. Eso sí, hay cero dudas con respecto a su valía por muchos motivos.

El primero de ellos es por su capacidad para la lectura de los partidos. En la previa, durante y después. Sus análisis siempre son acertados y más allá de resultados en el semana a semana sus jugadores son esponjas. La comunicación es primordial y sobre todo la gestión de cómo se preparan los enfrentamientos. Es importante acoplarse al rival pero tener una identidad propia y no solo hablando de un sistema concreto, sino del modelo de juego.

En ese sentido, Alessio Lisci ha sido capaz de amoldar a su equipo con distintos dibujos: 3-4-2-1 o 4-3-3. También 4-4-2. Es decir, el Atlético Levante tenía buena identidad más allá del cómo. La preparación de los rivales es algo fundamental y además busca que sus futbolistas entiendan qué se espera de ellos en el fin de semana. Por todo eso, Alessio Lisci se ha ganado siempre todos los vestuarios que ha tenido.

Los jugadores entienden que de la mano del italiano van a explotar sus virtudes. Es clave para él hacer partícipes a los futbolistas pero también les exige muchísimo. Desde que aterrizó en el Levante además ha sido capaz de conseguir éxitos. Lo hizo ya en un reto importante como el del Juvenil División de Honor e hizo lo propio con el filial, con el que logró la ‘permanencia’. Cabe recordar que estaba al borde del descenso a Tercera RFEF (cambió el formato) y logró amortiguar el golpe para estar en Segunda RFEF. Eso lo hizo convenciendo al vestuario y además apoyándose también en jugadores jóvenes, otra de sus cualidades.

Precisamente estará con el Levante en estos dos partidos, como mínimo, ante Melilla y Osasuna, y será interesante analizar qué uso hace de jugadores como Pablo Martínez, Pepelu, Dani Gómez o Cantero, quienes habían perdido protagonismo con Javi Pereira, despedido este pasado lunes como entrenador del conjunto del Ciutat de València.