Paco López, Pereira, Alessio Lisci… El banquillo está siendo muy protagonista en el Levante UD esta temporada pero los jugadores no pueden esquivar responsabilidades. Cero triunfos en 16 jornadas dejan claro que sobre el césped los futbolistas no han estado bien y contra Osasuna, más allá de algunos momentos, el equipo estuvo con actitud pasiva en varios tramos, sobre todo en el segundo tiempo. Por eso el presidente ha estado en la Ciudad Deportiva de Buñol este mismo lunes. Pocas horas después del empate ante el conjunto rojillo y cada día más lejos de la salvación, Quico Catalán ha querido hablar con la plantilla para saber qué opinión tienen de la situación actual. Para ver quién da un paso al frente y saber cómo de grave es el escenario al que se enfrenta una plantilla que agota el último mes del 2021 en plena crisis de resultados. 

La reunión en la Ciudad Deportiva no ha sido de 15 ó 20 minutos sino un cara a cara serio en el que se han puesto muchas cosas sobre la mesa, entre ellas la gestión de los entrenadores este curso. La plantilla, que ha repetido en su discurso en muchas ocasiones que hay que ganar cuanto antes, todavía no ha logrado terminar un partido con los tres puntos y la tensión es cada vez más evidente. Por eso Quico Catalán no ha estado solo, ya que ha estado acompañado por varios consejeros más en esa reunión en el vestuario

Algún jugador crítico con la gestión desde el banquillo

Cabe recordar que el partido contra Osasuna estaba, más aún, marcado en rojo. La afición sabía de la importancia y respondió en la previa con un recibimiento a la altura y dándole al equipo un empujón a pesar de llevar desde abril sin ver una victoria liguera. Con todo eso, los jugadores no fueron capaces de salir de Orriols con los tres puntos. En Buñol se ha hablado precisamente del choque de este domingo ante Osasuna y también del global de la temporada, con algún jugador crítico con la gestión desde el banquillo en algún tramo

En definitiva, la patata caliente está en el palco con la decisión de seguir o no con Alessio Lisci, algo que no debería estirarse más de 24 horas (como mucho). Sin embargo, la plantilla es la que tiene que dar un paso al frente y a la que ya no le quedan más escudos después del empate ante Osasuna y un sin fin de oportunidades para ganar tres puntos.