Las sensaciones que dejó la primera exploración a la rodilla izquierda de José Luis Morales en San Mamés se confirmaron este martes: el Comandante no sufrió una lesión de gravedad en el lance con Mikel Vesga. Durante unos minutos se temió incluso una rotura de ligamentos dado el enorme dolor que sintió el capitán del Levante UD, pero la resonancia a la que fue sometido confirmó que se trata de una «contusión en la meseta tibial de la rodilla izquierda con un importante edema óseo», un problema mucho menos importante de lo que se podía presagiar en el momento de la lesión.

El dolor, de hecho, ha desaparecido. Morales se encuentra bien y solo piensa en volver a jugar, pero los servicios médicos han decidido ser cautos. Estos no quieren que realice carrera ni ningún trabajo de campo que pueda castigar a su rodilla y priorizan que la lesión desaparezca aunque ahora no le duela. De hecho, el Comandante inició este martes un trabajo individual de rehabilitación en una bicicleta estática. Esta situación le genera cierta frustración, ya que quiere competir junto a sus compañeros y se ha topado con la negativa de los médicos del Levante. Su presencia en el duelo del próximo sábado en el Ciutat ante el Espanyol, por tanto, queda más que comprometida. Después llegará el partido contra Osasuna y, si para entonces aún no tiene la autorización de los doctores, vendrá el parón de selecciones, en el que dispondrá de más tiempo para culminar la recuperación.

El deseo de Morales es reaparecer pronto JM López

El objetivo de Morales es volver cuanto antes. El capitán granota ya jugó en otras ocasiones estando con problemas físicos, como ocurrió la temporada pasada cuando sufrió un esguince de tobillo contra el Celta y, contra todo pronóstico, llegó al siguiente partido frente al Granada. También tuvo una rápida reaparición este año: se perdió la visita al Villarreal tras dar positivo en Covid-19 y cinco días más tarde participó en la primera victoria del curso ante el Mallorca. Su ausencia en La Cerámica fue, de hecho, la primera en un partido de LaLiga desde que no disputara un duelo por sanción en 2018.

Cautela con la rodilla

Un hecho que no pasa desapercibido es que el Comandante ya ha tenido algunas molestias en el pasado en la rodilla izquierda. De hecho, en ocasiones ha llevado vendajes en dicha articulación, sobre todo en sesiones de entrenamiento. Por ese motivo, los servicios médicos son especialmente cautos y quieren evitar a toda costa que la lesión se agrave por precipitar los plazos.

Por el momento Morales continuará ejercitándose fuera del césped durante la semana y, en función de la evolución, se determinará el momento de reincorporarse al grupo y reaparecer en los terrenos de juego. La implicación del futbolista es máxima y su deseo es volver pronto para pelear por la permanencia junto a sus compañeros. En cualquier caso, la lesión no es de extrema gravedad y no se espera que la ausencia del Comandante granota se alargue demasiado.