La pareja que forman Morales y Roger, y más en tiempos donde la sentimentalidad está a flor de piel después del descenso del Levante a Segunda División, debería, por obligación, ser eterna no solo en el Ciutat de València, sino también en el panorama futbolístico. Más de diez años de vinculación con el club granota, independientemente de las cesiones en las que se aventuraron durante el trayecto, han trazado un camino en el que han ido de la mano tanto en las buenas como en las malas.

En Vallecas, el último encuentro de la temporada y correspondiente al último baile de los levantinistas en la élite del fútbol español hasta nuevo aviso, se volvió a ver, por enésima vez, muestras de química entre dos futbolistas que se han ido retroalimentado con el paso de los años. A falta de dos minutos para la finalización del partido contra el Rayo Vallecano, el ‘11’, tras deshacerse de la defensa madrileña, pisó línea de fondo, alzó la vista y, ante la atenta incursión del ‘9’, se la dio al delantero para marcar en boca de gol y fundirse en un emotivo abrazo. El último servicio del curso con ambos de protagonistas, aunque con el lamento de que el tanto que fabricaron entre los dos no alteró el descenso. 

El binomio que forman Roger y Morales fue una de las conjuras por las que el Levante, por muy complicado que lo llegó a tener, confió en la salvación en Primera División. Su entendimiento y afinidad nunca dejó de estar latente pese a la complicidad del escenario en el que estuvieron adentrados. Y eso que la productividad de anotaciones, con ambos como protagonistas, solo estuvo presente en el apoteósico triunfo en casa contra el Villarreal, donde el Pistolero bajó el cuero de espaldas a portería y, de tacón, habilitó a Morales para allanar el camino de la victoria.

En un curso aciago por el descenso, más para el ‘9’, ya que sus números no corresponden con los de temporadas anteriores, en parte, porque se perdió ocho partidos por lesión, el fútbol quiso brindar un último baile donde la química que desprenden resalte por encima de lo demás. Encima, el tanto de Roger le elevó, más si cabe, al Olimpo granota. Igualó a Paredes como máximo goleador del Levante en categoría profesional con 75 dianas, para darle algo de romanticismo a una temporada en la que el objetivo no se consiguió. 

A la espera de saber cómo será el proyecto del ascenso, la afición levantinista cuenta los días para verles hacer diabluras en la liga de plata que les devuelvan a la élite a la vez que esperan impacientes a que se resuelva el nuevo contrato de Morales, con quien ya se negocia.